La principal es La Isla de Santa Cruz, y es donde la mayoría de su población habita en el Puerto de Ayora. Allí están los lugares turísticos como la Playa de los Alemanes, Bahía Tortuga y la Estación Científica Charles Darwin. Por otro lado, está el Puerto Velasco en la Isla Floreana y el Puerto Villamil en la Isla Isabela, que albergan áreas como el renombrado Muro de las Lágrimas o el Mirador natural Concha de Perla.
Todas las islas, son consideradas áreas naturales y protegidas por igual. En ellas, la flora y la fauna habitan de una manera armoniosa para que se pueda convivir tranquilamente. Cada isla ofrece un espacio para que se pueda disfrutar el paraíso al máximo.
¿Cómo se llega a las Islas Galápagos?
Cuando se inicie el viaje, se recomienda reservar los vuelos a Guayaquil, Ecuador, que es el lugar considerado como la puerta a las Islas Galápagos. Siendo que es el único lugar donde salen distintos vuelos diarios hacia el Aeropuerto Seymour, en la Isla Baltra o el Aeropuerto San Cristóbal, que queda en la isla con el mismo nombre.
Si el destino llega a ser la Isla Baltra, un ferry es el que cruza a todos los visitantes a la Isla de San Cristóbal y donde se recorrerá aproximadamente unos 30 kilómetros al sur para poder llegar al poblado del Puerto Ayora.
El clima en las Islas Galápagos
Cuando se habla de toda la zona que está cerca del Ecuador, generalmente el clima se puede decir que es muy difícil de colocar en una estación específica. Sin embargo, hay ciertas conjeturas que indican que las 4 estaciones del año, se pueden llegar a encontrar presentes en un solo día.
Particularmente, en las Islas Galápagos, el clima está determinado por las corrientes oceánicas. Pero, por lo general entre los meses de junio a diciembre, se especializa por tener un clima más frío y seco. Ya en los meses de diciembre a junio, se puede llegar a tener un clima más cálido, soleado y húmedo.
Desde una mirada general, su clima tiene mayor influencia subtropical. Eso lo hace muy suave, pero a la vez presenta temperaturas moderadas durante todo el año, ofreciendo entre 24° C y 25° C. En cambio, no son muchas las precipitaciones y la altitud es su factor determinante. Es conocido, como se nombró en un apartado anterior, que el clima de las Islas Galápagos está mayormente regulado por las corrientes oceánicas que van y vienen.
Una de esas corrientes, es la más conocida como “El niño” y es la que calienta el aire y la superficie, provocando luego las lluvias. Comúnmente, en el periodo que más suceden estas corrientes de temperaturas altas, es en los meses de enero a abril. Otra de las corrientes que influye mucho en el clima de estas islas, es conocida como Humboldt. Es la que proviene de Perú conteniendo las temperaturas y entrando a la estación seca durante todo el resto del año.
En esas temporadas secas, que generalmente ocupan la mayor parte del año, es cuando las Islas Galápagos se convierten en una buena estación del año para ir a visitarlas, debido a que las temperaturas son mucho más agradables y suaves. Siempre se debe tener en cuenta que existe una diferencia en el mes de enero, que es el mes más caluroso y agosto, que es el más fresco.
Esta última, es la más recomendada e idónea para para ir a ver a las tortugas gigantes o las ballenas jorobadas. Además, es una temporada perfecta para los que son amantes del buceo.
Desde el mes de diciembre hasta abril es la temporada de lluvias, y las Islas Galápagos se vuelven más tropicales. Sus temperaturas aumentan y por consecuencia suele llover todos los días, con el cielo casi siempre nublado. Además, tanto la humedad como las precipitaciones crecen y son días perfectos para salir a disfrutar de las iguanas y las tortugas marinas, como así también de diversas aves como flamingos, entre otros más.