El crudo relato del último buzo en salir de la cueva de Tailandia
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El crudo relato del último buzo en salir de la cueva de Tailandia

Qué pasó. Chaiyananta Peeranarong, el último buzo en salir de la cueva de Tham Luang, al norte de Tailandia, relató que tras el rescate final casi fracasa el operativo y termina en tragedia ya que la electricidad y las bombas para sacar el agua habían dejado de funcionar en el lugar más crítico.

Ya habían podido rescatar a los últimos cuatro niños y al entrenador, solo quedaban los buzos juntando sus equipos, a varios metros de la salida. Fue en ese momento que Chaiyananta cuenta que escuchó un grito de alerta desde el lugar más complicado de la cueva: "el australiano que supervisaba el paso se puso a gritar diciendo que la bomba de agua había dejado de funcionar", indicó Chaiyananta de 60 años a AFP. Desde ese momento entendieron que debían salir de inmediato o se inundaría todo.

Entonces, los  buzos se "precipitaron" para pasar por ese lugar, tan estrecho que era todo una pesadilla. Chaiyananta dejó pasar a sus colegas y salió último. Apenas tuvo tiempo de pasar antes de que el lugar quede totalmente sumergido. "El agua ya llegaba a la cabeza, casi al punto en que se necesitaba una botella de oxígeno", contó.

Si este fallo hubiera ocurrido minutos antes antes, podría haber atrapado a los buzos en plena operación de rescate y causado una catástrofe.

Cómo fue la evacuación de los chicos. El ex militar resaltó que la prioridad del equipo internacional de expertos era que los 12 niños y el entrenador -que pasaron casi 17 días dentro de la cueva- no entraran en pánico en el camino de salida. Por este motivo, algunos de ellos fueron sedados y dormidos como se pudo ver en videos, en donde los llevan en camillas. "Algunos estaban dormidos, otros movían los dedos, atontados”, dijo y agregó: “los médicos verificaban constantemente el estado y el pulso.

“Dijeron a la prensa que los niños debían aprender a bucear. Esos niños no habían ni comido o dormido en días, ¿dónde hubiesen encontrado la energía para entrenarse? Eso era absurdo".

Lejos de enseñarles a bucear, lo que buscaron los buzos durante el tiempo que estuvieron con ellos antes del salvataje fue que se familiarizarán con el equipamiento para bucear. "Sólo necesitábamos que supiesen cómo respirar y no entrar en pánico en el agua. Sólo necesitábamos que se sintiesen seguros, que todo iría bien", explicó.