Un caso en particular es el de las nuevas alternativas a los cigarrillos, una tendencia que empieza a ganar terreno entre los 1.000 millones de fumadores en todo el mundo (7 millones en el país). Estas nuevas opciones libres de humo son posibles gracias a la investigación y el desarrollo de los últimos años.
En este marco, Philip Morris Internacional (Massalin Particulares como su afiliada local) están llevando a cabo una ambiciosa transformación hacia un futuro libre de humo, que requiere de una revisión profunda y cambios sustanciales propios como organización. La apuesta por este cambio requiere un esfuerzo muy grande en inversión, investigación y desarrollo.
Los consumidores valoran mucho estos avances y el interés crece. Una reciente encuesta a nivel internacional de la agencia de investigación Povaddo, el 73% de las personas consultadas confía en que la innovación disruptiva puede reducir las tasas de fumadores en los próximos 10 a 20 años. Y hay un nuevo aún más interesante: el 65% opina que las nuevas tecnologías pueden jugar un papel clave para ayudar a sustituir los cigarrillos por alternativas menos perjudiciales.
El escenario ideal para propiciar que estas nuevas opciones para los fumadores adultos crezcan necesita, según la opinión pública, de dos factores: un sector privado comprometido, que apueste a la innovación y al nacimiento de nuevas propuestas, respaldado por un sector público que aliente, apalanque y sostenga este trabajo.