Por su parte, María Ester Ayala recordó el puente antiguo donde “nos resbalábamos, hasta nos caíamos al agua”. Con la renovación, sintió “tranquilidad y sin miedo a cruzar”. “Fue un logro muy importante para un barrio que estaba olvidado”, aseveró la mujer.
La obra comenzó en febrero de 2024 para unir El Molino con Eucaliptos y solucionar un reclamo histórico. La intervención contempló el montaje de una estructura íntegramente metálica con un sendero de hormigón junto a nuevos accesos en pos de garantizar una circulación segura en un área cercana a la Escuela Primaria Nº48 y el Jardín Nº928.