La desaparición
Casermeiro, un conocido profesional, había desparecido el jueves pasado entre las 10 de la mañana y las 15.
Minutos antes de las 10, Casermeiro se retiró de su consultorio en el Sanatorio Argentino de la ciudad dejando pacientes en espera y se dirigió a un banco de la zona para realizar un trámite.
"Lo que nos cuenta es que su día largó normal, pero en un momento se retiró del sanatorio con el guardapolvo puesto. Y fue a la zona bancaria. Luego llamó y pidió que los turnos que tenía para esa tarde, que lo programen para el día siguiente", dijo Diego Casermeiro, hijo del profesional.
El médico tenía previsto a reunirse con un ingeniero en un estudio del bulevar J.B. Justo, a las 16:10, pero una persona lo llamó antes y le pidió anticipar el encuentro a las 15:50; pero Casermeiro nunca llegó.
Según las cámaras de seguridad del pueblo de Luxardo que analizó la policía cordobesa, a las 14:30 el médico pasó por un comercio: paró su automóvil de alta gama en la puerta, descendió y compró tres bebidas.
La última conexión por WhatsApp registrada en el teléfono del ginecólogo estaba fijada a las 16 de ese mismo día y desde entonces, nadie de su entorno cercano tuvo novedades de su paradero.
Las fuerzas de seguridad provinciales realizaron un despliegue sin precedentes en San Francisco: el médico fue buscado con drones, helicóptero, perros y más de 40 agentes especializados, además de los policías de los pueblos aledaños hasta que dieron con él.
En un hecho que le agregó más misterio al caso, el auto BMW 220i del médico fue encontrado en la mañana del domingo en un maizal ubicado en el norte de San Francisco: el coche tenía las puertas cerradas con llaves, el tanque de nafta lleno y en el baúl había una suma cercana al millón de pesos en efectivo.
El fiscal Alberione sigue la pista financiera para intentar determinar qué tipo de operaciones hizo el médico antes de desaparecer y si realizó transferencias a alguien que se pueda identificar.
El mensaje de la familia
Cuando la búsqueda se encontraba en pleno desarrollo, desde redes sociales, espacio que utilizó la familia no solo para pedir ayuda sino también para anunciar las recompensas que ofrecían por obtener información certera del paradero, su hijo afirmó: "Te vamos a encontrar viejo".
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El mensaje de su hijo
El mensaje de su hijo