Cómo fue el proceso. Jéssica relató que la segunda vez que la llevó al hospital, los médicos sacaron radiografías de sus pulmones y comprobaron que estaba todo bien, con los valores clínicos normales.
La mujer recuerda que su hija tenía un cuadro de tipo gripal y que le había dicho que le dolía la pierna en la zona de la ingle. Además le habían salido manchitas rojas en la piel y tenía las manos y los pies de un color oscuro.
Internada, Luana empeoró y la derivaron a terapia intensiva porque tenía problemas para respirar. Al explicarle a los médicos que su hija se quejaba por dolor en la ingle le dijeron que era normal. Pero las cosas se pusieron cada vez peor, Luana tosía mucho y tenía flema con sangre, aunque también le dijeron que era normal por el esfuerzo de su garganta.
El viernes la pequeña estaba muy mal, le costaba respirar así que la entubaron. “Mami, no me dejes”, dice Jéssica que le pidió su hija en ese momento. La pequeña fue internada en terapia intensiva y una nueva placa demostró que tenía el pulmón lleno de liquido.
Al día siguiente, muy débil, debieron hacerle una transfusión y tras eso mejoró. Los padres volvieron a su casa tranquilos pero a los pocos minutos recibieron el peor llamado: la niña había empeorado y no resistió más.
Luana murió el sábado y los médicos indicaron que era un cuadro de neumonía que derivó en un paro cardiorrespiratorio. “Tenía incluso mejor semblante después de la transfusión y sus pies y sus manitos tenían mejor color. Ahora no sé qué hacer. Se fue mi bebé. Me siento rota. Esto es algo increíble”, explicó la madre devastada.
Qué es la bacteria. Se trata de Streptococcus pyogene que no solo afectó a Luana sino que también se cobró la vida de otra nena en Rosario y de dos chicos de 3 y 7 años en Buenos Aires. El Ministerio de Salud de la Ciudad emitió una alerta epidemiológica.