“Mi tío estaba durmiendo a plena hora de la madrugada. Habíamos vuelto de una cena familiar. Se escuchó la explosión, se levantó y lo hicieron evacuar junto a los vecinos”, relató.
El hombre explicó que su tío pudo observar desde la ventana de su habitación lo que estaba sucediendo del otro lado de la vivienda. “El vecino de al lado le gritaba el nombre. Mi tío vio por la ventana de su pieza todo lo que ocurrió. Veía la llama, la pared tirada”, contó.
Ante la magnitud de la explosión, José bajó rápidamente para intentar ponerse a salvo y también buscar a sus animales. “Bajó a buscar al perro. Cuando vio semejante escenario, nada, ya evacuó. Entraron los bomberos”, explicó Jorge.
El rescate de las mascotas después de la explosión
En medio de la evacuación, una de las principales preocupaciones de la familia fueron las mascotas que habían quedado dentro de la casa. “Pudieron evacuar tranquilamente. Pudieron rescatar al perro, que estaba abajo de la parrilla”, contó Jorge.
El animal estaba asustado y fue encontrado por una mujer que se encontraba colaborando en el lugar. “Lo rescató una chica, Valeria, que le agradezco mucho que lo haya rescatado”, expresó.
Más tarde, Jorge volvió a ingresar a la vivienda para buscar al gato de la familia. “Después yo me metí más tarde a rescatar al gato porque estaba en el lavadero de la casa”, relató.
Para la familia, que todos estuvieran a salvo terminó siendo lo más importante después del desastre. “Mi tío de integridad está bien, a las mascotas no les pasó nada y eso es lo más importante. Lo material se puede solucionar”, sostuvo.
El paredón de siete metros que se derrumbó
La parte trasera de la vivienda familiar se encuentra prácticamente pegada a la subestación. Según explicó Jorge, detrás de la pileta hay un paredón de unos siete metros que separaba el terreno de la instalación eléctrica.
“La medianera nuestra, o sea, la parte trasera, da a los siete metros de pared que se cayeron de la usina”, explicó.
El derrumbe fue uno de los momentos que más preocupación generó entre los familiares, que cuando recibieron el llamado temieron que la estructura hubiera caído directamente sobre la vivienda.
“Nuestro miedo cuando nos llamaron era que se hayan caído los siete metros de pared del lado del terreno nuestro”, contó.
Finalmente, la familia pudo comprobar que la casa no había sufrido daños estructurales importantes. “Gracias a Dios, la casa no le ocurrió nada. Está en su integridad completa. Lo único que sufrió daño fue la pileta y el cantero de mi abuela”, detalló Jorge.
Sin embargo, explicó que toda la zona quedó afectada. “La más complicada es la nuestra, pero también el vecino que da a la 527 está afectado, tiene la medianera afectada. En general, yo creo que toda la cuadra, por lo menos, tiene ciertos daños en las estructuras y todo eso, pero nada grave”, señaló.
Y resumió cómo viven las horas posteriores al desastre: “Todo se puede solucionar”.
Jorge también explicó que el transformador se encontraba a pocos metros de la vivienda, detrás de la pileta, aunque los vecinos no podían verlo directamente porque había una estructura construida encima.
“Está unos 20 metros hacia atrás y detrás de la pileta y el paredón que se cayó está el transformador”, detalló.
Según explicó, el equipo tenía una construcción encima y una losa que impedía advertir desde la vivienda qué había debajo.
Las imágenes tomadas durante la cobertura mostraron parte del impacto que tuvo el fuego en el terreno. Los árboles cercanos quedaron chamuscados como consecuencia de la explosión y las altas temperaturas.
Una subestación que estaba allí desde antes de la urbanización
La instalación eléctrica lleva décadas en el lugar. Jorge contó que ya estaba allí cuando su abuelo adquirió el terreno. “Mi abuelo, cuando hicieron el terreno, ya estaba. Yo no tengo certeza de qué año fue, pero ya mi mamá, que vivió acá siempre de chica, me dijo que ya tenía uso de razón y estaba”, explicó.
La zona fue creciendo con el paso de los años alrededor de la subestación, hasta quedar completamente urbanizada.
Mientras tanto, la familia todavía no tiene precisiones sobre cuándo podrá regresar definitivamente a la vivienda ni cuánto demorarán las tareas para retirar los escombros y reparar el paredón.
“Ahora mismo no tengo ningún tipo de información clara”, dijo Jorge, aunque estimó que los trabajos podrían llevar tiempo.
Pese al miedo y los daños materiales, el hombre volvió a remarcar que lo principal fue que su tío y las mascotas sobrevivieron al episodio. “Como te digo, acá lo importante en realidad es que mi tío está bien, están bien los animales y esto se arreglará después con Edelap y ya está”, afirmó.
Y cerró con una frase que resume el alivio de la familia después de la explosión: “Gracias a Dios la sacamos barata y hay que agradecer eso a Dios”.