Todo transcurría con normalidad hasta que el joven dejó de hablar. Sus padres interpretaron el prolongado silencio de la manera más lógica en medio de un extenso viaje por ruta: pensaron que se había quedado dormido.
No sabían que detrás de ellos se estaba desarrollando una emergencia médica que tendría un desenlace fatal.
Creyeron que dormía y continuaron manejando durante 100 kilómetros
Los padres declararon posteriormente que habían escuchado hablar a su hijo por última vez aproximadamente 100 kilómetros antes de descubrir que no reaccionaba.
Durante ese tramo, el hombre permaneció inmóvil en el asiento trasero. La pareja continuó avanzando por la autopista sin advertir ninguna señal que permitiera sospechar lo que había ocurrido.
Recién más adelante decidieron llamarlo. No respondió. Ante el silencio, volvieron a insistir. Como el joven continuaba sin reaccionar, comenzaron a preocuparse y decidieron detener el vehículo en un sector de la autopista, cerca de Voghera, entre los peajes de Casteggio y esa localidad.
Fue entonces cuando comprendieron la gravedad de la situación.
Lo tocaron, intentaron despertarlo y descubrieron que no tenía pulso
Una vez detenido el auto, los padres se acercaron a su hijo e intentaron despertarlo y hacerlo reaccionar, pero no obtuvieron ninguna respuesta. Al tocarlo y comprobar su estado advirtieron que estaba inconsciente y no tenía pulso.
La pareja pidió ayuda inmediatamente al número de emergencias y un equipo sanitario fue enviado hasta el lugar. Sin embargo, cuando los profesionales llegaron ya no había nada que pudieran hacer para salvarlo. El médico que examinó al hombre confirmó su fallecimiento.
La secuencia resultó especialmente dramática para los padres: hasta pocos minutos antes de detenerse, estaban convencidos de que su hijo simplemente descansaba durante el viaje.
La principal hipótesis sobre la muerte del joven
El hombre tenía antecedentes de problemas cardíacos, aunque habrían sido considerados leves. Las primeras hipótesis apuntaron a que habría sufrido una crisis cardíaca repentina mientras se encontraba en el asiento trasero, sin llegar a pedir ayuda ni advertir a sus padres de que se sentía mal.
La investigación deberá establecer con precisión la causa del fallecimiento y en qué momento del recorrido se produjo.