Qué investiga la Guardia Costera de Miami
La Guardia Costera de Miami Beach, encargada de controlar esa zona restringida de navegación, trabaja para determinar qué embarcación tenía prioridad de paso al momento del impacto. Ese dato es clave para definir responsabilidades y posibles cargos penales.
Además, se le realizó una prueba de alcohol y tóxicos al capitán del remolcador, y se investiga si tanto él como el resto de la tripulación tenían las licencias correspondientes para maniobrar ese tipo de embarcaciones.
También se analiza si hubo fallas en los protocolos de seguridad y visibilidad, y si existían advertencias en la zona para evitar este tipo de cruces entre embarcaciones comerciales y de recreación.
El contexto de la navegación en Biscayne Bay
El área donde ocurrió la tragedia, entre las islas Hibiscus y Monument, es una zona con tráfico mixto de embarcaciones de carga y de recreación. Según especialistas náuticos, los remolcadores utilizados para mover barcazas tipo grúa tienen muy poca potencia y maniobrabilidad, lo que dificulta detenerlos a tiempo en caso de emergencia.
“No sé qué tipo de visibilidad tenía el capitán desde la timonera. Supongo que muy poca, como suele ser habitual”, explicó el capitán Johnathan Nitkin, de Biscayne Bay Pilots. “Por eso suelen tener a alguien en la proa de la barcaza para vigilar”, añadió.
Nitkin, que integra desde hace años el Miami Yacht Club, explicó que sus tres hijos participaron en los mismos campamentos de vela. “Les da independencia, libertad. No están encerrados en un salón. Es un lugar seguro... hasta que deja de serlo”, lamentó.