Básicamente, porque es un espacio dominado por hombres machistas. Todo lo que sale de ahí es irreconciliable con las conquistas que queremos las mujeres. Pero de todos modos hay jugadores jóvenes, comprometidos y hay que empezar por la formación. Hay que esperar que estos dirigentes dejen el espacio para otros más progresistas, pero es un comienzo. La puerta estaba cerrada y ahora hay bastante luz.
¿Por qué los futbolistas más conocidos no se meten de lleno en estos temas?
Tiene que ver con lo que hablamos: estoy segura que muchos están a favor de la legalización del aborto, pero corre riesgo su trabajo y su perfil profesional. Que las actrices hayan tomado postura y dado la cara, es valorable porque podrían perder trabajos. Se exponen incluso a que les digan cosas feas en la calle. Con los futbolistas es peor, lo entiendo pero no lo justifico.
¿Alguna proyección para estos días previos a la votación en el Senado?
Tengo una montaña rusa de emociones, a bancársela y a esperar al 8 que va a ser Ley.