En el cuento se presume que Borges trata de decir que su protagonista no va realmente al Sur, sino que se trata de un sueño, y que es probable que muera en el sanatorio, y que ese viaje sea una fantasía de Dahlman en el cuento para huir del dolor.
Dahlmann decide que esta es la forma más honorable de morir y no en el sanatorio donde está recluido. El autor a lo largo del cuento sugiere que Dahlmann se encuentra en un sueño de evasión.
En este cuento se demuestra el arte que tenía Jorge Luis Borges para jugar con las palabras y con la ambigüedad. Jorge Luis Borges sabía que este cuento era una de sus mejores obras y se refirió a ella durante una de sus conferencias, como “si acaso” una de sus mejores historias.
Una de las cualidades más valiosas de en El Sur es que fue una historia manuscrita por el propio Borges, la última de sus obras a decir verdad que constaba de unas 18 páginas y que fueron subastadas hace unos años y cuyo valor se ubicó en 180.000 dólares.
La suma fue pagada por la Fundación Martin Bodmer, con sede en Ginebra, dedicada a conservar manuscritos originales de grandes personalidades del siglo XX. En esa ciudad suiza reposan hoy los restos de Borges, que murió en junio de 1986.
Fue una de las ventas que mas duraron en la subasta y el valor alcanzado por los textos de “El Sur” fue el más alto de la jornada. Superó los precios pagados ayer por manuscritos de Pascal (44.650 euros), Napoleón (49.350 euros) y Enrique IV (18.800 euros).