La imagen de la Virgen de San Nicolás, venerada en su santuario. (foto: Captura de TV)
Gladys, la mujer que aseguró haber visto a la Virgen
La historia de la Virgen del Rosario de San Nicolás está inseparablemente ligada a una mujer común, madre de familia y vecina de esa ciudad bonaerense: Gladys Herminia Quiroga de Motta. Aseguró haber tenido una experiencia que cambiaría para siempre su vida y convertiría a San Nicolás en uno de los principales centros de peregrinación religiosa de la Argentina.
Gladys contó que vio a una mujer vestida de azul, con un rosario en las manos y un niño en brazos. En un primer momento no sabía quién era. Las apariciones comenzaron a repetirse y la mujer decidió mantenerlas en secreto. Según su propio relato, tenía temor de que los demás no le creyeran o pensaran que estaba atravesando algún problema emocional o psicológico. Pero esa investigación - coordinada desde El Vaticano - que logró hallar una imagen abandonad de la Virgen, idéntica a la que Gladys describía - sin haber visto jamás - fue determinante.
Decenas de miles de fieles, veneran a la Virgen del Rosario, gracias a las visiones de Gladys. (foto: Captura de TV)
Los mensajes y el pedido de construir un templo
Con el paso de los días, Gladys comenzó a recibir mensajes que atribuyó a la Virgen. El 12 de octubre de 1983 decidió contarle lo ocurrido al sacerdote Carlos Pérez. Poco después, el 15 de noviembre, recibió otro de los mensajes que marcaría el inicio de la devoción: “Soy Patrona de esta región. Haced valer mis derechos”.
Según su relato, puesto en permanente confrontación por la Iglesia para determinar la veracidad, la Virgen también le mostró la imagen de un templo que debía construirse en San Nicolás. Allí debía construirse el santuario
Una antigua imagen que coincidía con su relato
Siempre siguiendo lo que contó Gladys, recibió entonces otro mensaje: “Me tienen olvidada, pero he resurgido”. A partir de ese momento, comenzó a convertirse en un fenómeno religioso que atrajo a miles de personas.
El santuario y una devoción que creció
El 24 de noviembre de 1983, Gladys llegó al lugar donde debía construirse el templo acompañada por otras personas. Según los testimonios de quienes estuvieron allí, un intenso rayo de luz cayó sobre el terreno, interpretado como otra señal mariana.
La construcción del santuario comenzó posteriormente y el 19 de marzo de 1989 la imagen fue trasladada desde la Catedral hasta el nuevo templo.En mayo de 2016, el entonces obispo Héctor Cardelli reconoció mediante un decreto el carácter sobrenatural de los acontecimientos atribuidos a las apariciones. Al año siguiente, su sucesor comunicó que, luego de consultar al Vaticano, los mensajes de Gladys dejarían de difundirse.
A más de cuatro décadas de aquella primera experiencia, la historia de San Nicolás continúa teniendo como protagonista a Gladys, la mujer que aseguró haber visto a la Virgen y cuyo testimonio dio origen a una de las devociones marianas más importantes de la Argentina. Vive recluida en su hogar, pero gracias a ella hay un santuario a la orilla del río Paraná que se colma de fieles para venerar a la Virgen del Rosario en San Nicolás.