Según Wortman Jofré, durante el juicio, no se tuvo en cuenta la responsabilidad de la empresa LAPA por no cumplir con los entrenamientos de los pilotos, con la poca inversión de repuestos para los talleres y el ahorro tanto en capacitaciones, como en equipamiento.
Para Wortman Jofre, la muerte de Gustavo Deutsch encierra una paradoja. El dueño de la empresa Lapa demostró un desapego en cumplir con los estándares de seguridad. Eso provocó la tragedia aérea. Años más tarde, fue su propio avión privado, piloteado por él mismo, el que demostró una carencia de mantenimiento adecuado y cayó en el barrio La Isla del complejo Nordelta, accidente en el que también falleció su esposa.