En su segunda declaración en la Fiscalía la joven se contradijo. Contó que el arma la había tomado Fernando antes de salir de su casa. "Cuando llegamos a la calle de la casa de mi abuela, iba tan rápido que perdió el control de la moto y yo me agarré de él y le saqué el arma. Ni siquiera miré cómo la agarré. Cuando frena de golpe, yo sentí la primera explosión y ahí nos caemos los dos de costado. Cuando me levanto, empecé a temblar, me quedé como sorda, como boba, fue todo rápido. Me agacho para mirarlo y ahí es donde sale la segunda explosión, que me sorprendió y me quedé sorda de nuevo. Ahí reaccioné, tiré el arma al piso, no sabía qué hacer".