Muchos fijadores de maquillaje ahora traen efectos especiales como aspecto matificante (elimina el brillo de la zona T del rostro compuesta por frente, nariz y mentón), o aspecto “glowy”, que da un brillo saludable y lozano en sus versiones rosa o dorado.
Existen también los conocidos fijadores particulares, que se aplican en las zonas puntuales donde se quiere prolongar la duración del producto. Por ejemplo, fijador de labios, de párpados, o de delineador.
¿Cómo hacer para que el maquillaje a prueba de agua dure más tiempo y no se estropee?
Más allá de todos los nuevos productos de larga duración y resistentes al agua del sudor y las lágrimas que existen, hay algunos trucos particulares para lograr que cualquier maquillaje dure por mucho más tiempo y se mantenga intacto.
Uno de ellos es preparar la piel bien antes de colocar el maquillaje. Esto se logra con una sencilla rutina de limpieza compuesta por un gel o leche, un tónico astringente o descongestivo, y una loción hidratante. Algunas personas más fanáticas suman a todos esos pasos el uso de un contorno de ojos para suavizar la zona de las ojeras y hacer que el corrector se adhiera mejor.
Siguiendo estos pasos, el maquillaje no se asentará directamente sobre la piel, sino que lo hará sobre la película de producto existente en la superficie. Y así, logrará durar por mucho más tiempo.
Otro consejo no muy conocido pero sí muy eficaz, es aplicar pocas cantidades de producto. Muchas personas creen que colocando capas y capas de maquillaje prolongarán su duración, pero no. Es todo lo contrario.
Colocar mucha cantidad de maquillaje solo hará que el producto se empaste, se acumule en los rincones del rostro (como a los costados de la nariz), y luzca recargado. Se va a mezclar con el sudor o la secreción natural de sebo que produce la piel, y se verá oleoso, desparejo y muy desagradable. En maquillaje, en lo que respecta a cantidades, menos es más.
¿Cuáles son los productos de maquillaje a prueba de agua que resulta indispensable tener?
Por su consistencia y formulación, no se recomienda usar maquillaje a prueba de agua todos los días. Pero para aquellas eventualidades, conviene tener siempre del kit básico, los siguientes ítems:
Máscara de pestañas: es el producto esencial que conviene tener a prueba de agua. Y es lógico, las pestañas son la parte del rostro más expuesta al agua. Frente al llanto, el sudor, o la caída de la lluvia (entre otras cosas), es muy simple que se marque el producto en las ojeras o que se corra en los párpados. Su formulación pastosa también la hace propensa a los deslices.
Delineador líquido, en pasta o en lápiz: la línea de agua o los párpados, como se dijo anteriormente, son una de las partes más húmedas del cuerpo. Por lo tanto, que estos productos que se alojan en esa zona sean resistentes al agua y se mantengan quietos es muy necesario. Además, lucen bien si se mantienen estáticos con trazos parejos sin irregularidades.
Labiales: los labiales también se encuentran en una mucosa, por lo tanto también reciben humedad (además del hábito que tienen muchas personas de morderse los labios y así crear desastres con el labial). Es muy difícil encontrar una barra cremosa de labial que sea de larga duración, pero las fórmulas “matte”, es decir sin brillo, sí vienen con una textura más sedosa y se mantienen fijos por varias horas, con el color intacto.
Otros productos como bases, correctores o sombras también serían de gran utilidad al momento de pensar en un kit de maquillaje a prueba de agua, pero los tres básicos e indispensables son los listados anteriormente.
¿Cómo retirar el maquillaje a prueba de agua?
Existen aguas micelares bifásicas, óleos desmaquillantes o toallitas húmedas especiales para maquillaje a prueba de agua. Es importante usar el producto adecuado y no raspar mucho con uno común para no irritar la piel ni arrancar pelos de las pestañas.