Sin embargo, distintos actores de la Justicia consultados por Télam reflexionaron que tanto la crisis emocional, sanitaria y psicológica que generó en el mundo la pandemia, como la convivencia forzada las 24 horas del día, pueden haber deteriorado los vínculos de parejas.
"Sin dudas, el incremento debe tener que ver con la pandemia. Los números del juzgado también reflejaban esa suba", dijo la jueza de Familia de La Matanza, Maite Herrán, quien añadió que el incremento en las separaciones "puede tener que ver con el encierro".
En ese marco, sostuvo que "mucha de la vida del matrimonio quizá tenía que ver con la existencia de ese afuera, y en la convivencia con un encierro tan férreo de 2020, eso se hizo muy cuesta arriba sobre todo en lo relacionado a la división de las tareas del hogar, los zooms escolares, hacer la tarea y trabajar desde la casa".
La titular del Juzgado de Familia N° 6 de la capital bonaerense, María del Rosario Rocca, evaluó que "pueden haber incidido varios temas, como el hecho de que en pandemia la inscripción registral se agilizó mucho a partir de lo digital y que en la cuarentena los juzgados de familia nunca se paralizaron y trabajaron normalmente".
Con todo, la jueza planteó que en los años 2020 y 2021 "hubo mucha violencia intergénero y hacia los niños, y mucho consumo problemático de alcohol y sustancias" y recalcó que "esa violencia familiar repercute en los divorcios".
Más divorcios de casamientos
En la Ciudad de Buenos Aires se produjo un hecho histórico en el mismo período también como consecuencia de la pandemia: por primera vez se registraron más divorcios que casamientos. Según datos del Registro Civil y Capacidad de las Personas porteño, mientras 4.480 parejas disolvieron su vínculo, se casaron solamente 3.861.