historias

Las plantas autóctonas de Mendoza

Las plantas autóctonas de Mendoza

Las plantas autóctonas de Mendoza abarcan toda aquella flora nativa de esa provincia argentina que crezca allí de manera natural y que no haya sido introducida por el hombre.

Toda la flora que constituya el conjunto de plantas autóctonas de Mendoza, sin embargo, no es exclusiva de esa provincia, ya que las plantas no conocen de límites ni fronteras, y se rigen por las condiciones y características del ambiente de una región determinada.

Por ese motivo es que algunas de las plantas nativas de una provincia determinada también pueden ser plantas nativas de otras con condiciones climáticas similares. El ejemplo paradigmático de este hecho es el ceibo, que si bien es la flor nacional argentina, también es la flor nacional en Uruguay.

Las condiciones ambientales en Mendoza

La Provincia de Mendoza tiene las condiciones ambientales de un semidesierto. Esto implica que su flora estará constituida por especies que se adapten a condiciones ambientales propias de ambientes áridos.

Entre las características del semidesierto mendocino se destacan su aridez, ya que llueve un promedio de 250 mm por año, teniendo lugar el 80% de esta cantidad de precipitaciones en la temporada de verano. Además, se trata de un clima semiárido que en verano sufre un alto grado de insolación

También se pueden mencionar como características distintivas del ambiente de Mendoza la gran amplitud térmica y estacional, así como sus suelos pobres en materia orgánica, que suelen ser salinos y pedregosos.

La flora nativa de Mendoza

Las condiciones ambientales descritas anteriormente del semi desierto mendocino hacen que resulte un terreno en el que las especies vegetales que habitan allí deban contar con características determinadas que les permitan adaptarse a ese tipo de clima.

Las tres características que deben poseer las plantas mendocinas son: a) ser plantas xerófilas, lo cual significa que deben ser resistentes a la falta de agua; b) ser plantas halófilas, lo cual implica que deben ser resistentes al suelo y al agua salada; y c) ser plantas psamófilas, que son aquellas que pueden desarrollarse en suelos arenosos.

A continuación se listarán algunos de los árboles y arbustos autóctonos de Mendoza con sus características principales. Muchos de ellos son dueños de un valor ornamental que hace que puedan ser considerados verdaderos elementos decorativos.

Viscote: se trata de un árbol perenne que puede llegar a medir de seis a doce metros de altura. Tiene flores amarillas que en primavera poseen un agradable perfume.

Algarrobo: se trata de un árbol perenne que puede alcanzar una altura de diez metros. Tiene pequeñas flores rojas sin pétalos y su fruto es una vaina color marrón oscuro que puede comerse.

Caldén: es un árbol con espinas que crece naturalmente en zonas con suelos arenosos y que solamente se encuentra de manera natural en la Argentina. Su fruto es una legumbre comestible que se suele usar para alimentar ganado.

Aromo: es conocido por sus pequeñas flores amarillas con forma de pompón dispuestas en forma de racimo y con aroma perfumado. Además de en Argentina, puede encontrarse en todos los países lindantes.

Aguaribay: también conocido como pimiento, es un árbol perenne que puede llegar a medir 15 metros de altura y un metro de diámetro. Su corteza es rojiza y sus ramas cuelgan similares a las del sauce. Se trata de un árbol muy resistente a las heladas y a la sequía, por lo cual encuentra en el semidesierto mendocino un hábitat amigable para crecer.

Cina-Cina: es un árbol nativo de lugares tan diversos como Argentina, Estados Unidos y las Islas Galápagos, entre muchos otros países americanos. Puede llegar a medir diez metros de altura y, por sus bellas flores de color amarillo con pétalos abiertos, es que se trata de uno de los árboles más elegido con fines ornamentales.

Garabato negro: es un arbusto con espinas y bellas flores amarillas que se ubica en los cauces secos de los ríos mendocinos.

Piquillín: se trata de un arbusto xerófilo que tiene espinas y puede llegar a medir 3 metros de alto. Posee hojas verdes muy pequeñas con un fruto redondo de color rojo que es comestible y tiene un sabor dulce.

Chañar: es un árbol cuya altura varía entre los 3 y los 10 metros, mientras que puede llegar a tener casi medio metro de diámetro. Por las características de su madera suele usarse en carpintería. Además, posee frutos comestibles muy carnosos y dulces.

Jarillas: son arbustos característicos de las zonas montañosas del oeste argentino. Se trata de plantas extremadamente combustibles que además, tienen hojas cuya sustancia resinosa es utilizada como medicamento contra el cólera, así como también se usa contra la fiebre y para mitigar el dolor causado por accidentes traumatológicos, tales como fracturas y luxaciones.

Leña amarilla: es el arbusto de mayor altura en el paisaje cordillerano. Tiene hojas aciculares, pequeñas flores amarillas y un fruto plumoso.

Usillo: se trata de un arbusto que puede medir hasta dos metros de alto y que se puede encontrar en territorios planos con suelos arenosos como el de la provincia de Mendoza, Catamarca, La Rioja, Córdoba y San Luis en Argentina.

Se habló de