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¿Qué son los estereotipos?

¿Qué son los estereotipos?

Existen numerosas corrientes y teorías, sobre todo sociológicas, que explican qué son los estereotipos y cómo estos sobreviven década tras década a los cambios sociales que atraviesa toda comunidad.

Para una definición simple preliminar respecto a qué son los estereotipos, se podría decir que se trata de esquemas naturalizados por diferentes culturas, aceptados como la única categoría o clasificación válida, en relación a algún comportamiento o aspecto humano.

Los estereotipos, son aquellos moldes en los que la comunidad deposita sus ideas para construir figuras estáticas que representan determinados valores. En ese procedimiento, inciden activamente la publicidad, los líderes de opinión, el sistema educativo y el modelo económico de un país.

Del mismo modo en que la cultura se va construyendo colectivamente, los estereotipos se diseñan como parte de ese mapa de ideas, costumbres y modelos, y se representa generación tras generación, hasta que se produce un cambio o transformación de paradigma.

Son muchos los ejemplos que se pueden citar en cuanto a estereotipos universales, y también locales (en Argentina). Es necesario aclarar que, la historia y el ADN de una población también constituye un complemento esencial al momento de elaborar estereotipos.

Por ejemplo, en Argentina, acontecimientos como la lamentable dictadura militar de 1976, han marcado en el imaginario colectivo diferentes estereotipos en base a algunos conceptos: militar, guerrillero, golpe, policía, dinosaurio, etc. Esas palabras, que en cualquier otro país del mundo podrían adquirir significados diversos, se traducen, en Argentina, con una connotación particular debida a la historia intrínseca en dicha Nación.

Pero en rasgos más universales, los estereotipos no solo responden a sucesos puntuales de la historia, sino que también se construyen en función de movimientos sociales que trascienden fronteras territoriales y generacionales.

Uno de los casos más clásicos y emblemáticos es el estereotipo universal de mujer, que decanta de las olas del sistema patriarcal, cuyo origen es difícil de identificar o atribuir a un único país del mundo, o a un sujeto en particular.

Para este esquema, la mujer debió siempre ser un ama de casa correctamente vestida, quien supiera hacer todas las tareas de la casa, cocinar, limpiar, criar a los hijos, y ser condescendiente con su marido, única persona capaz de salir a trabajar dentro del núcleo familiar.

A su vez, en cuanto a sus características físicas, el estereotipo universal de mujer debió ser delgada, mantenerse joven, y vestir con prendas asociadas al mundo femenino. Depilarse, usar perfumes importantes y no decir malas palabras, entre otras cosas.

Con el paso de las modas y tendencias los estereotipos, que conservan su esencia madre, también van incorporando alteraciones. Hubo épocas en que se estilaba que la mujer fuera rubia, y otras en las que sus caderas debían ser más anchas al igual que sus bustos más voluptuosos.

Hubo, por el contrario, otros tiempos en los que estaba de moda que la mujer fuera totalmente delgada, dejando ver sus huesos y usando prendas del talle más pequeño que se pudiera encontrar en una tienda.

Y sobre estas tendencias es que operan algunos sistemas propios del capitalismo que tiene como fin instalarse en una sociedad, y fomentar el consumo de determinados productos y servicios. Las tiendas de moda, de alimentos, bebidas, hasta los lugares para vacacionar. Todo responde a diferentes estereotipos, construidos por y para la comunidad, asentados de forma inconsciente en casi todas las acciones que desarrolla el ser humano civil.

Los paradigmas, son movimientos más grandes que las tendencias. Se instalan en una sociedad determinada y permanecen allí durante muchas generaciones, construyendo estereotipos.

Para que se produzcan cambios de paradigma deben ocurrir reales cambios sociales, de un impacto trascendental y poderoso. Incluso han tenido que ocurrir revoluciones gigantescas que alteraron el modo de pensamiento de las futuras generaciones.

A menor escala, también ocurre en las industrias. Uno de los casos más famosos es el de los relojes suizos. Durante siglos se creyó que Suiza era el país líder en confección y producción de relojes. Pero con el paso de los años se comprobó que el continente asiático tenía una visión mucho más producida y una tecnología mucho más mejorada que Suiza en la elaboración de estos productos.

Así se logró destronar el paradigma de que los relojes suizos son los mejores y más confiables de todo el mundo. Lo mismo ha ocurrido con distintos productos y mercados a lo largo de la historia. Es por ello que, muchos profesionales de las ciencias sociales, aseguran que el asunto de los estereotipos está muy cargado de prejuicios, opiniones, y construcciones subjetivas, y distan muchísimo de la realidad.

Los diferentes movimientos sociales se encargan de derribar aquellos estereotipos que encuentran perjudiciales para la integridad de las personas, o que atentan contra su libertad. Las revoluciones, movimientos de masas, marchas, expresiones colectivas y tribus urbanas, surgen con ese fin: el de reivindicar su identidad más allá de los estereotipos establecidos por regímenes o sistemas más grandes.

Para más información, se sugiere investigar en la bibliografía del campo de la sociología, o también de la antropología, como dos fuentes de conocimiento muy completas sobre este tema. Allí se podrán esclarecer las diferentes definiciones que los teóricos hacen respecto a qué son los estereotipos.

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