Luego apuntó contra los políticos, a los que calificó de soberbios, por hacer responsable a los médicos de la cantidad de contagios. "Que triste y pobre papel, que mirada abyecta y miserable", escribió Cortés.
Y continuó: "Escribo estas líneas y se me oprime el pecho, se me anuda la garganta. Escucho y leo la inmensa desesperación de mis compañeros, veo el miedo en sus rostros, escucho el temblor en sus voces. La señora que limpia, el camillero, las secretarias, los enfermos, los médicos, nosotros todos deambulando desesperados buscando líderes que tengan lo que hay que tener".
Por último, resaltó la importancia de cuidar al personal médico ya que "si nosotros caemos, nadie va a poder atenderlos". "Señores políticos, señores gremialistas y será un virus, un insignificante virus, el que haya ganado la triste batalla", concluyó.