Sin embargo, la celebración terminó convertida en un verdadero descontrol.
Una convocatoria masiva para un récord gastronómico
La iniciativa tenía un doble objetivo: celebrar un nuevo aniversario patrio y festejar los 25 años de historia de la parrilla El Tano, uno de los comercios gastronómicos más conocidos de Avellaneda.
Para eso, los organizadores habían preparado una estructura gigantesca, con largas mesas instaladas sobre la avenida, parrillas móviles y un operativo que incluía sponsors, vallado y coordinación con el municipio.
El evento estaba programado para comenzar a las 11 de la mañana y desde temprano comenzaron a llegar familias, grupos de amigos y curiosos atraídos por la idea del récord gastronómico.
Pero con el paso de las horas, la expectativa empezó a transformarse en enojo. Muchos vecinos denunciaron que, cerca del mediodía, todavía no había señales de entrega y que la preparación seguía lejos de estar terminada.
Miles de personas aguardaban detrás de las vallas sin demasiada información oficial sobre los tiempos del evento. La tensión comenzó a crecer a medida que avanzaba la tarde.
El momento en que todo se descontroló
Finalmente, cerca del cierre del evento, la paciencia se agotó. En los videos viralizados puede verse cómo decenas de personas comenzaron a empujar las vallas de contención hasta derribarlas por completo. En cuestión de segundos, la multitud avanzó sobre las mesas donde estaban colocadas las porciones del gigantesco sándwich.
Algunos asistentes lograron tomar varias porciones y escapar rápidamente entre empujones y corridas. Otros intentaban acercarse mientras el caos se expandía a lo largo de toda la estructura montada sobre la avenida.
Las imágenes muestran escenas impactantes: personas corriendo con bandejas completas, vecinos guardando comida en bolsas y trabajadores intentando frenar el avance sin éxito.
En medio del descontrol, muchos de los presentes que habían esperado durante horas terminaron quedándose sin probar el famoso sándwich. Lo que debía ser una entrega organizada se transformó en un verdadero “sálvese quien pueda”.
El comunicado de la parrilla: “Quedó un sabor amargo”
Comunicado parrilla sandwich Avellaneda
Horas después del episodio, desde la parrilla El Tano publicaron un extenso comunicado en redes sociales para agradecer a quienes participaron del evento y lamentar profundamente lo ocurrido.
“Durante casi toda la jornada se vivió un clima increíble, con familias, amigos y muchísima gente apoyando con respeto y buena energía”, expresaron desde el comercio. Sin embargo, reconocieron que el final del evento “dejó un sabor amargo”.
“En el último momento, muchas personas comenzaron a descontrolarse, subiéndose, empujando y metiéndose directamente a sacar y comer el sándwich antes de que pudiera entregarse de manera organizada”, señalaron.
Además, denunciaron que algunas personas no sólo tomaron comida, sino que también “se llevaron cosas que formaban parte de la organización”.
Desde la parrilla remarcaron que detrás del evento hubo meses de trabajo y planificación. “Entendemos la emoción y la cantidad de gente que había, pero detrás de este evento hubo muchísimo esfuerzo y muchísimas personas dejando todo para que saliera bien. Que terminara así realmente quedó feo y fue una falta de respeto”, agregaron.