"La idea es estar preparados en todos los andariveles, utilizar mucho el espacio público porque es donde las personas tienen menos posibilidades de contagio. Ahí armamos protocolos para la gastronomía, como tener sillas en las veredas. Obviamente estamos en invierno y es ideal para otras temperaturas, pero bueno", detalló.
El vicejefe porteño explicó que las cifras de la pandemia de coronavirus en la Ciudad es lo que sustenta estas ideas de flexibilización.
"Los números están marcando que estamos estabilizados entre 900 a 1.000 casos diarios en la ciudad de Buenos Aires; el índice de multiplicación de casos pasó de 11 a 20 días; el R o velocidad de contagios es menor, estamos en 1,05 en la Ciudad. Hay indicadores positivos", señaló.
El gobierno porteño, en tanto, ya desarrolló casi cien protocolos de diferentes actividades "para empezar a definir si podemos ir desandando gradualmente y paulatinamente la cuarentena".
"Estamos haciendo un trabajo muy fuerte de diagnosticar, testear y aislar. Esa es la clave que nos permite ver lo que se está viendo. La cantidad de casos está estabilizado en mil porque estamos llevando el programa Detectar a todos los barrios, así evitás que los contagiados contagien", concluyó.