Año Nuevo y festejos post brindis
Uno de los puntos que más preocupa a los padres, en especial si sus hijos son adolescentes, son las salidas post brindis familiares, una elección que no solo afecta a menores sino también a adultos. "Van a salir, no se puede tapar el sol con un dedo. Lo más importante no es prohibir la salida, si no bajar línea y decir que se vayan a pata", destacó Dell'olio.
"Muchas veces los papás copados le terminan prestando el auto al nene, que se lo termina poniendo de sombrero. Es una fecha muy oscura para salir en auto. Lo mejor es que vayan en otro transporte, hay que evitar el uso de auto particular y tampoco es válido que te lleve otro que haya tomado", recalcó el Socio Gerente de Safety Group.
En ese sentido, el especialista explicó que una buena medida para estas fiestas fueron los controles que se dispusieron en la Ciudad de Buenos Aires. "Funcionó bien, si bien fueron parciales, me parece que el control es central y hacer campaña. Tienen que controlar sobre todo el 31, pero en los días anteriores la campaña es muy importante".
Vacaciones
Ahora sí, Año Nuevo y el comienzo del descanso. Sin embargo, para muchos argentinos la distancia y la impaciencia pueden jugar en contra de una reparadoras vacaciones.
"Mi primer consejo es que tengan en cuenta que van a salir todos juntos en el cambio de quincena y que se lleven mucha paciencia. Se van a encontrar con colas interminables y con mucho impaciente que anda por la banquina", reflexionó Dell'olio y agregó: "Se muere un montón de gente por choques en la banquina".
En ese sentido, el especialista destacó: "Muchos se tiran a pasar por la banquina y después quieren volver a meterse atrás de toda la cola de autos. En esa maniobra frenan de golpe y terminan provocando un choque en cadena" y agregó: "También es importante planificar el viaje, algunos quieren hacer 800 km de un tirón y es hiper peligroso".
"Por ejemplo, hay rutas, como la 9 de Córdoba, que son muy aburridas y no tenés muchos lugares para parar, por eso recomiendo que planifiquen las paradas. El cuerpo cuando se hacen esas distancias sin frenar se aletarga y es en ese momento cuando pasan los siniestros: a 108km/h se hacen 30 metros por segundo, en 3 segundos hacés el equivalente de una cuadra, y si estás medio cansado tardaste 3 segundos en darte cuenta que adelante tenías un animal y cuando querés empezar a frenar ya lo tenés en el parabrisas".
Por su parte, Abal completó: "Cuando de antemano sabemos que por algún motivo el tránsito va a ser un caos la lógica y el sentido común nos hacen evitar esa situación y posponer lo que debíamos hacer. ¿Vale la pena arriesgar nuestra familia por apurar unas horas las tan deseadas vacaciones?", se preguntó el editor de "Cuidémonos entre Todos".