Por otra parte, en algunos de estos casos aparecen señales más relacionadas a la ortorexia que a otros trastornos más conocidos como la bulimia o la anorexia. "La ortorexia es la obsesión con la alimentación saludable. La persona come y come sano, pero tiene una obsesión patológica, algo que en general se da con otro trastorno psiquiátrico a la par, como puede ser un trastorno narcisista, o un trastorno obsesivo compulsivo, con una personalidad muy perfeccionista. Y no necesariamente hay vómitos o inanición", dice la voz detrás de @nutricion.ag.
Lo más peligroso, sin embargo, son los métodos compensatorios; esto es así porque, según cuenta Murcho, generan un desbalance del potasio, del sodio, del magnesio, y eso puede generar una falla cardíaca. Además, como consecuencias de estos trastornos se encuentran también la posible pérdida del pelo, amenorrea (ausencia de menstruación), osteoporosis e hipoglucemia, entre otras.
Al respecto, Murcho es clara. "Los trastornos alimentarios se tratan sí o sí con profesionales especializados -nutricionista, psicólogo, psiquiatra y médico-, y todos especializados en patología alimentaria; ninguno de los cuatro puede no estar capacitado. Sobre todo porque hay muchos médicos que hacen comentarios sobre el cuerpo de la persona o los obligan a pesarse cuando están con un tratamiento y hay muchos médicos que no entienden que eso hace que el paciente retroceda".
En cuanto a tiempos de recuperación, dice que para estos trastornos no existe una única respuesta, ya que cada metabolismo es distinto y cada cuerpo tiene su aguante. "Depende mucho de la causa: hay personas que se enferman por causas tan traumáticas como un abuso, aunque esto puede darse también por un desbalance de los neurotransmisores y eso lo vuelve más complicado porque es algo más psiquiátrico; o sea, todo depende de del caso y de la persona, cada caso es diferente a otros, son todos distintos". Eso sí; cuanto antes se trate, mejor.
"Es un combo. Son personas que se suelen restringir en la semana y el fin de semana se dan atracones y vomitan. O tienen esa tendencia de comer súper sano y cuando no comen algo así lo vomitan o lo escupen. Son varios síntomas. Siempre está el tema de la restricción y por la restricción viene todo lo otro".