Aunque todavía no se confirmaron las causas del fallecimiento ni la especie exacta del cetáceo, una primera hipótesis apunta a que la ballena podría haberse desorientado debido a una enfermedad. “No es común ver un animal de estas características en esta zona del río”, señalaron testigos que aseguran haberla visto nadando sola en los días previos.
Uno de los pescadores locales que frecuenta el lugar afirmó: “Ya la habíamos visto hace una semana. Estaba sola, y eso nos pareció raro. Hoy a la mañana, cuando llegamos, ya estaba sin vida”.
El operativo de remoción aún está en marcha, mientras se espera la llegada de especialistas para estudiar el cuerpo y determinar qué ocurrió. El hecho reaviva la discusión sobre la interacción entre las especies marinas y el ambiente costero urbano, así como la necesidad de reforzar el monitoreo y la conservación de la fauna acuática.