Desde su salida en noviembre de 2020, la vacuna rusa Sputnik V ha sido blanco de críticas y comentarios sobre su real efectividad en prevenir el contagio de COVID-19. En Europa la vacuna fue recibida con total escepticismo, de hecho, casi todos los países de la Unión Europea se decantaron por la vacuna COVID-19 de Astrazeneca pese a la existencia de más de 3 vacunas COVID-19. La vacuna de AstraZeneca hoy tiene restringido su uso en muchos países que antes la acogieron.












