Y añadió: "Después a los 31 años volví a lo de Fina y me fue mostrando en una habitación donde atendía las chicas, había incubadoras viejas, camillas... todo dentro de su casa porque ella hacía todo con su familia viviendo adentro".
Karina Galluccio, otra de las víctimas de la partera, sostuvo: "Mi mamá venía de muchos abortos espontáneos, de mucho sufrimiento, de depresión al no poder ser mamá".
En esa línea, agregó: "Ellos legalmente no podían adoptar y cuando hablé con mi papá le dije ´pero papi, me compraste´ y mi papá me mira y me dice ´no dice yo pagué los gastos nada más, los gastos de internación´".
Norberto Ferreiro, por su parte, precisó: "El valor de una compra era, más o menos, un departamento. Los niños morochos tenían un valor, los niños rubios tenían otro, entonces todo esto era su negocio", completó.