Qué pasó. Celeste Ayala, una agente de la Bonaerense de 27 años, estaba trabajando en el Hospital de Niños de la ciudad de La Plata cuando pasó por una sala y escuchó a un bebé llorando desesperado. La oficial pidió permiso a los médicos para alimentarlo con su pecho, ella les contó que fue madre hace poco y podía distinguir que ese llanto era de hambre. Los médicos se lo permitieron.

La historia la publicó en sus redes sociales Marcos Heredia, compañero de Celeste, orgulloso del gesto que ella tuvo con el bebé.

Quién es el bebé. El niño es el sexto hijo de una familia muy humilde, el bebé de pocos meses estaba internado con un diagnóstico de desnutrición y su salud corría riesgos.