Nadie entra ni sale del continente desde que los vuelos fueron cancelados por la pandemia. Grupos de trabajo recién llegarán en el verano para realizar tareas de reacondicionamiento en la base.
“Con la situación sanitaria, estamos todos muy preocupados y los chicos no están ajenos a esa preocupación. Ellos dejaron amiguitos, abuelos y familiares en el continente”, describe la seño Mariana, que además es la directora.
Y cuenta que dos médicos de la base brindaron charlas sobre la pandemia de COVID-19 para informar a los chicos. Se adoptaron las medidas sanitarias con naturalidad: toser en el pliegue del codo, el correcto lavado de manos y uso de alcohol en gel después de los recreos.
Fuente: La Diario la Jornada y Diario Clarín