Si bien aclaró que los dueños del local de Rafaela pidieron disculpas, Dobkin dijo que no deja de llamarles la atención, "cómo es que se siguen usando estos temas que fueron tan duros para la historia de la humanidad, en cuestiones tan banales".
El presidente de la DAIA local señaló además que "por ahí mucha gente dice que no es para tanto, pero es justamente todo lo contrario".
"Estas cuestiones que tienen que ver a lo mejor con el marketing de un local, en el fondo son mensajes de odio que pueden confundir a mucha gente, principalmente a los jóvenes que concurren a esos lugares", expresó.
Y añadió: "Minimizar estos hechos son de una extrema peligrosidad y los que tienen esa ideología se hacen más fuertes e impunes cuando la sociedad no reacciona".
"Casos como este son ofensivos a la sensibilidad de sobrevivientes y a millones de personas que fueron asesinadas por los nazis y sus colaboradores", finalizó Dobkin.
Tras el generalizado repudio que causó la decisión del local de comidas rápidas, sus dueños emitieron un comunicado en el que pidieron disculpas por la medida adoptada.
"Desde nuestro emprendimiento gastronómico pedimos perdón por la ofensa y la falta de sentido de la responsabilidad por el uso indebido de nombres que remiten a heridas abiertas en la humanidad en su conjunto", señalan en una parte del escrito.