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Viajar en Avión: ¿Cuáles son las causas del Jet Lag y cómo tratarlo?

23 de diciembre de 2019 - 18:01
Viajar en Avión: ¿Cuáles son las causas del Jet Lag y cómo tratarlo?

El Jet Lag y sus causas son un tema de interés para todas las personas que viajan frecuentemente en avión, o bien para aquellas que están planificando sus próximas vacaciones y sienten curiosidad al respecto.

Pero antes de hablar de las causas del Jet Lag, se comenzará por describir al fenómeno brevemente:

También comúnmente denominado como “trastorno de desfase horario”, el jet lag es un problema temporal del sueño que puede afectar a cualquier persona que viaja velozmente a través de múltiples husos horarios.

Como bien se indica, no afecta exclusivamente a las personas que eligen como transporte el avión, pero nos centraremos en ellas para ejemplificar mejor el caso.

Es sabido, y comunicado desde el ámbito médico, que el cuerpo tiene una especie de “reloj propio interno”, o sus ritmos circadianos, que le indican cuándo debe permanecer despierto y cuándo debe dormir. Se da, entonces, una rutina natural que se codifica y decodifica de forma automática y en sintonía con los husos horarios de la región que habita cada persona.

Las causas del jet lag se vinculan a que ese reloj del cuerpo está todavía sincronizado con su huso horario original, en lugar del huso horario al que ha viajado el pasajero. Cuantos más husos horarios se hayan cruzado, mayor será la probabilidad de que el pasajero experimente el fenómeno del jet lag.

En cuanto a algunas consecuencias que puede producir el jet lag, podría provocar fatiga diurna, malestar, dificultad para mantenerse alerta y problemas gastrointestinales. El jet lag es temporal, pero puede reducir significativamente la comodidad de unas vacaciones o un simple viaje de negocios. Afortunadamente, hay medidas que se pueden tomar para ayudar a prevenir o minimizar el jet lag.

¿Cómo tratar el jet lag? ¿Qué medidas tomar?

Prevenir el jet lag o bien reducir significativamente sus efectos, son dos aspectos muy buscados por las personas que lo padecen. Algunas ideas a poner en práctica, recomendadas por especialistas en el tema, son:

Llegar con anticipación al suceso que impulsa el viaje. Para que la persona se encuentre en óptimo estado le serán necesarios algunos días para poder acomodarse en el destino y reducir los efectos del fenómeno.

Descansar mucho antes del viaje. Empezar el viaje con sueño acumulado podría profundizar los efectos del jet lag y hacer más difícil su solución.

Ajustar de forma gradual el horario antes de salir.

Regular la exposición a la luz brillante. Dado que la exposición a la luz es una de las influencias principales en el ritmo circadiano del cuerpo, la regulación de la exposición a la luz puede colaborar en el proceso de adaptación hacia la nueva ubicación.

Permanecer en el nuevo horario. Ajustar el reloj a la nueva hora antes de salir. Ir generando cierta costumbre y familiaridad con el nuevo horario de antemano y adaptar las cuatro comidas al nuevo huso de forma paulatina pero contundente.

Mantener altos los niveles de hidratación del cuerpo. Beber mucha agua antes, durante y después del vuelo para contrarrestar los efectos deshidratantes del aire seco de la cabina. La deshidratación puede empeorar los síntomas del síndrome de desajuste horario. Evitar el alcohol y la cafeína, ya que pueden producir y profundizar la deshidratación, así como afectar el sueño.

Si el viaje aéreo transcurre por la noche, resulta fundamental poder intentar conciliar el sueño. Utilizar accesorios como almohadillas para relajar el cuello o tapones de oído que logren aislar al pasajero del entorno que lo rodea son medidas excelentes para llegar a la meta.

¿Cuáles son los factores que podrían profundizar el jet lag y traer complicaciones?

Si bien no se trata de una ciencia exacta, existe una lista de acontecimientos que naturalmente profundizan los efectos del jet lag o podrían identificar a una persona como paciente de riesgo.

Es fundamental que, si se cumple más de un ítem de la siguiente lista, se tomen las medidas mencionadas en el apartado anterior para evitar una mala experiencia o un desequilibrio general del organismo:

La cantidad de husos horarios que cruzan es directamente proporcional con las probabilidades de padecer jet lag. A mayor cantidad, mayores probabilidades. Los destinos y su distancia, desde ya, inciden en la aparición de este fenómeno.

Volar hacia el este. Es posible que resulte más difícil volar hacia el este, porque “se pierde” tiempo, que volar hacia el oeste, ya que se lo vuelve a “ganar”.

Volar con frecuencia. Los pilotos, los asistentes de cabina y los viajantes de negocios tienen más probabilidades de experimentar jet lag.

Ser un adulto mayor. Es posible que los adultos mayores necesiten más tiempo para recuperarse del jet lag que los adultos jóvenes.

En todos los casos, es necesario recordar que la falta de sueño produce toda clase de alteraciones en el cuerpo humano, y que es necesario consultar a un médico clínico o especialista al respecto.

Una mala experiencia en un viaje, ya sea de placer como de negocios, podría suceder ante la aparición del jet lag, y más aún para las personas que lo padecen por primera vez en sus vidas.

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