Un joven de 22 años sufrió la fractura de su mandíbula tras ser víctima de una bruta golpiza a manos de una patota de alrededor diez personas que lo atacó a la salida de un boliche en Pinamar.

La víctima de 22 años, oriundo de San Lorenzo, Santa Fe, fue trasladado a un centro médico en Rosario, donde será sometido a una cirugía.
Un joven de 22 años sufrió la fractura de su mandíbula tras ser víctima de una bruta golpiza a manos de una patota de alrededor diez personas que lo atacó a la salida de un boliche en Pinamar.
El hecho ocurrió durante la madrugada del miércoles en el parador Boutique Club de Mar, de la ciudad balnearia. La víctima del ataque, identificada como Tomás Gonem, oriundo de San Lorenzo, provincia de Santa Fe, estaba de vacaciones junto a un grupo de amigos cuando fue atacado a la salida del boliche por al menos diez personas que lo agredieron a golpes. Hasta el momento, los autores del ataque no fueron identificados.
Como consecuencia de la brutal golpiza, además de la fractura de mandíbula el joven también sufrió otras múltiples escoriaciones y hematomas en todo el cuerpo.
Enterados lo de lo ocurrido, sus padres comenzaron a movilizarte para poder reunirse con su hijo y recibieron la colaboración solidaria del Sindicato de Trabajadores Municipales (SITRAM) San Lorenzo que puso a disposición de la familia una ambulancia del gremio, con personal especializado, para buscar a Tomás y trasladarlo de regreso de la provincia de Santa Fe
Finalmente pudieron realizar el viaje y el joven se encuentra internado en la ciudad de Rosario donde en las próximas horas será intervenido quirúrgicamente.
La mamá del adolescente víctima del ataque agradeció el gesto del gremio y de las autoridades sanitarias de la Municipalidad de San Lorenzo que colaboraron para que su hijo regresara a nuestra zona.
En un posteo en sus redes sociales, la mujer publicó: “’Tras la conducta de cada uno depende el destino de todos’. (Alejandro Magno). En el día de ayer me informan que mi hijo Tomas, quien se encontraba de vacaciones en la ciudad de Pinamar, había tenido un accidente, en el cual le fracturaron la mandíbula.
Ante la noticia, recurrí a llamar al Dr. Mariano Soria, secretario municipal de Salud y al Sr. Edgardo Quiroga, secretario general del SITRAM, quienes en muy pocos minutos resolvieron la situación.
Pusieron a mi disposición una ambulancia de alta complejidad, con chofer y enfermero, para trasladarme a Pinamar en busca de mi hijo y así traerlo de regreso con los cuidados pertinentes.
Como madre y ciudadana ¡no tengo palabras de agradecimiento! ¡simplemente gracias! También quiero agradecer a Damián Zudas y Fernández López por hospedarnos y cuidarlo mientras yo llegaba, a Leonardo Gutiérrez y a Pablo López”.