“Una vez me dejaron un billete de mil pesos. Cuando llegué a casa no lo podía creer. Tengo el fibrón para detector billetes falsos y por las dudas se lo pasé. Y hace unos años me dejaron uno de 500. Mi guitarra no sonaba muy bien y el flaco que me lo dejó me dijo que era para que me comprara un afinador”. “Una vez me dejaron un billete de mil pesos. Cuando llegué a casa no lo podía creer. Tengo el fibrón para detector billetes falsos y por las dudas se lo pasé. Y hace unos años me dejaron uno de 500. Mi guitarra no sonaba muy bien y el flaco que me lo dejó me dijo que era para que me comprara un afinador”.
Otras reglas de los músicos del subte: pueden enchufar sus equipos, aunque según el día y la hora. Algunos guardas de Metrovías son más estrictos que otros. Otros no son estrictos con eso pero sí con el volumen.
En abril van a hacer cuatro años que Lucas toca en el subte. Empezó en la estación Florida y ahora está en Carlos Pellegrini, en donde hay más tránsito porque es una estación que une las líneas B, C y D. Por ese centro de conexión entre estaciones pasan 91 mil personas por mes, según los registros oficiales del Subte de Buenos Aires. Nada mal para un músico callejero, según se define en su bio de Instagram.
Ese es otro motor importante para su crecimiento. En redes sociales mucha gente sube sus videos y los comparte. “Hay gente que me viene a ver especialmente, no es que esté viajando. Circula mucho por redes sociales y estoy muy agradecido".