La Secretaría de Transporte destacó que este cambio no reemplaza a la SUBE, sino que la complementa. La tarjeta SUBE —en sus versiones física y digital— seguirá vigente y será esencial para mantener beneficios sociales y descuentos locales, como la Tarifa Social Federal, que permite a los usuarios con determinados requisitos acceder a un descuento del 55% en el valor del pasaje.
El objetivo de aplicar todos los medios de pagos
En las próximas semanas quedarán habilitadas: Neuquén, San Luis, Tucumán, Rosario sur, Tandil y numerosas líneas también del aérea del AMBA. En total se van a actualizar 31 mil lectores de SUBE en colectivos de más de 60 ciudades del país y en 7 líneas de trenes del AMBA.
En este marco, la interoperabilidad se posiciona como una de las prioridades del plan, con el objetivo de que todos los medios de pago puedan utilizarse de manera indistinta en cualquier ciudad que forme parte del sistema nacional. Esta perspectiva federal busca homogeneizar la experiencia del usuario en los diferentes puntos del país, tanto en colectivos como en trenes.