Por eso resaltaron “el rol del matarife”: entienden que ante un incremento de la oferta y pocos actores “con poder de mercado”, existe un riesgo de que los mismos sean formadores de precio en los hechos, y que el matarife es un eslabón clave para evitar esa situación.
Los efectos del cepo
“La hacienda en pie cerró julio con subas respecto al mes anterior: los machos mostraron incrementos de un 2,6% mensual, mientras que la vaca se incrementó un 4,2% en promedio, recuperando parte del terreno perdido en junio”, señalaron desde CAMyA.
Entienden que en los precios en el mostrador se registró una leve baja en julio, de 1%. “De esta forma se estima que el precio ajustado por inflación retrocedió un 4%”, indicaron.
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CAMyA publicó los valores de referencia. "El precio final de la carne no es una suma de costos", dicen.
“El aumento del precio de la hacienda se trasladó en parte en parte a la media res, cuyo precio aumentó en julio un 2,1%”, explicaron.
“Es notoria la baja en la entrada de hacienda al Mercado de Liniers desde el anuncio de cierre de las exportaciones. En julio se comercializaron en el Mercado 81.441 cabezas, un 21% menos que en julio de 2020”.
Por su parte el presidente de CAMyA, Leonardo Rafael, renovó las críticas a las políticas del Gobierno en la materia y lanzó su propio mensaje a los frigoríficos exportadores.
“El cierre de las exportaciones de carne vacuna no logró alcanzar ninguno de los objetivos iniciales planteados por el Gobierno nacional. La carne en los mostradores no bajó, más allá de algún caso muy puntual”, indicó el dirigente matarife.
“El Gobierno se equivocó, porque no solo no bajó la carne en los mostradores, sino que se incrementó el valor de la hacienda. El semáforo en rojo empieza a asomar en la actividad: según estadísticas oficiales, en el último año el rodeo bovino a nivel nacional cayó en un millón de cabezas” apuntó.
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Leonardo Rafael, presidente de CAMyA. Los matarifes dieron su mirada sobre el precio de la carne.
Pero también hubo dardos para los empresarios que mantienen el diálogo con la gestión del Frente de Todos, principalmente nucleados en el Consorcio ABC y que habían sido blanco también de los productores autoconvocados del agro, tras el acto masivo realizado en San Nicolás el pasado 9 de julio. El Consorcio, a su vez, dio su respuesta contundente. Se trata de una situación tensa entre los distintos eslabones de la cadena, y que la decisión presidencial no hizo más que crispar a cada una de las partes.
“Un punto que nos toca de lleno es la decisión de las autoridades nacionales de permitir exportar solo a quienes tengan una planta industrial. Esto es insólito”, expresó Rafael.
“En cualquier otra actividad venden al exterior quienes tienen el producto y la cartera de clientes. Es por demás evidente que esta política está hecha a medida de los frigoríficos exportadores que conforman el Consorcio ABC, en una decisión arbitraria que solo concentra el negocio en pocas manos, para cerrar un Plan de Precios Populares que es un espejismo, al que solo acceden quienes tienen el suficiente poder adquisitivo para comprar en un supermercado”, concluyó el dirigente.