El contrato de agosto de la soja avanzó US$ 12,49 hasta los US$ 491,17 la tonelada, mientras que la posición noviembre escaló US$ 15,71 para concluir la jornada a US$ 482,26 la tonelada.
Los fundamentos del alza radicaron en que "los pronósticos de temperaturas elevadas en algunas regiones productivas clave generan preocupaciones ante la posible pérdida de humedad de los suelos y sus consecuencias para el desarrollo de los cultivos", indicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Asimismo, se observaron compras de oportunidad luego de las fuertes caídas de la semana pasada. En tanto, la corredora Grassi SA explicó que los "operadores aguardan por reporte de estado de cultivos y USDA trimestral (stocks físicos y área final sembrada)".
Por su parte, el maíz creció en su contrato de septiembre US$ 11,02 y se posicionó en US$ 219,77 la tonelada, como consecuencia de " las condiciones desfavorables que el clima les plantea a los cultivos del Medio Oeste", informó la corredora Granar.
"En efecto, las lluvias de los últimos días resultaron excesivas en zonas donde no eran necesarias y muy cortas en Estados clave como Iowa, donde –particularmente sobre el noroeste– persiste el déficit hídrico. Al factor clima se sumaron compras técnicas y de oportunidad de fondos y de comerciales", amplió Granar.
Otro factor alcista proviene de Brasil, donde "las heladas podrían ocasionar nuevas pérdidas rindes, lo cual trasladaría mayor demanda externa a EE.UU. en el actual ciclo, impactando en menores stocks finales", dijo Grassi SA.
Por último, el trigo ganó US$ 3,95 en su contrato de septiembre y concluyó la sesión a US$ 239,39 la tonelada, como consecuencia también de que las condiciones climáticas resultan adversas para los cultivos.