El actor Handy, de 81 años, estaba en su hogar de Tarzana, cuando su hijastro lo apuñaló hasta matarlo. El caso conmocionó a Hollywood no solo por la trayectoria de Handy, un habitual actor de reparto con casi cinco décadas de carrera, sino también por las circunstancias del crimen. Según informó la Policía de Los Ángeles, el sospechoso llamó al 911 para confesar el asesinato antes de entregarse a los agentes. Durante esa llamada pronunció esa frase inquietante.
Los efectivos encontraron al actor inconsciente en el jardín delantero de la propiedad con múltiples heridas de arma blanca en el pecho. Fue trasladado a un hospital, donde finalmente se confirmó su fallecimiento. El acusado fue detenido bajo cargos de asesinato y permanece bajo custodia con una fianza fijada en dos millones de dólares. Hasta el momento, las autoridades no han informado cuál habría sido el motivo del ataque.
"Soy el hijo del hombre, acabo de matar al hombre del pecado"
Esa fue la escalofriante confesión que escuchó la policía que recibió el mensaje de emergencia en Los Ángeles. Era la voz de Michael Gledhill, de 44 años. Es el hijo de la pareja que tenía en actor asesinado. Vivían los tres en la misma casa. Lo extraño es que - según se sabe hasta ahora - ni Handy ni su pareja sospecharon que el joven pudiera ser capaz de cometer semejante crimen. Mató a puñaladas a la pareja de su madre, en su propia casa.
Handy era uno de esos rostros familiares para millones de espectadores. Aunque nunca ocupó el lugar de una gran estrella de Hollywood, construyó una sólida carrera durante casi cinco décadas, participando en películas exitosas como Jumanji, Logan, Arachnophobia, The Rocketeer, Unbreakable y, más recientemente, Top Gun: Maverick.
Su muerte, ocurrida en circunstancias violentas y todavía rodeadas de interrogantes, generó una fuerte conmoción en la industria del cine y la televisión estadounidense.
asesinato de james handy
Handy, a la izquierda, el actor asesinado. A la derecha el asesino, luego del ataque, camina tranquilamente por el frente de la casa. Acordonado, la zona directa de ingreso al jardín en donde hallaron el cuerpo de Handy. (Foto: Gentileza "X")
Cómo mataron a James Handy
El crimen ocurrió en Tarzana, un barrio residencial del Valle de San Fernando, en Los Ángeles. Según informaron las autoridades, la Policía acudió a la vivienda después de recibir una llamada al servicio de emergencias 911 realizada por el propio sospechoso.
De acuerdo con los reportes difundidos por medios estadounidenses, durante esa comunicación Michael Gledhill realizó una extraña confesión que rápidamente se viralizó. Según trascendió, dijo: “Soy el hijo del hombre. Acabo de matar al hombre del pecado”.
Cuando los agentes llegaron a la propiedad encontraron a Handy gravemente herido en el jardín delantero de la casa. Presentaba múltiples puñaladas en el pecho y se encontraba inconsciente.
Los servicios de emergencia intentaron estabilizarlo y fue trasladado de urgencia a un hospital cercano. Sin embargo, la gravedad de las heridas resultó irreversible y los médicos confirmaron su fallecimiento poco después.
Las autoridades no informaron cuántas puñaladas recibió ni tampoco cuál habría sido el desencadenante de la agresión. Por el momento, la investigación continúa abierta y los detectives intentan reconstruir las horas previas al ataque para determinar qué ocurrió dentro de la vivienda.
Según TMZ, la Policía considera que se trató de un hecho aislado y no existe riesgo para otros vecinos de la zona. Por supuesto, el asesino fue detenido y ya está procesado.
Quién es Michael Gledhill, el hombre acusado del crimen
Michael Gledhill, de 44 años, es el hijo de la pareja sentimental de James Handy. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, convivía con ambos en la residencia donde ocurrió el ataque.
Tras la llegada de la policía, Gledhill permaneció en el lugar y se identificó ante los agentes como la persona involucrada en el asesinato. No intentó escapar ni opuso resistencia durante el arresto.
Posteriormente fue acusado formalmente de asesinato y quedó detenido. La Justicia estableció una fianza de dos millones de dólares mientras avanza el proceso judicial.
Por ahora no trascendieron antecedentes que permitan explicar el presunto móvil del crimen. Tampoco se difundieron detalles sobre el estado mental del acusado ni sobre posibles conflictos previos dentro del hogar.
La frase pronunciada durante la llamada al 911 despertó numerosas especulaciones, aunque los investigadores todavía no realizaron comentarios públicos sobre su significado. Además, en un video de una cámara de seguridad del vecindario, se lo ve caminando con normalidad por la calle, luego de su mortal ataque. De pronto, el asesino se da vuelta y regresa a la escena del crimen para avisar a la policía.
Mientras tanto, colegas y amigos del actor comenzaron a despedirlo en redes sociales y medios especializados. Handy era considerado uno de los grandes actores de reparto de Hollywood, capaz de aportar solidez y credibilidad a cada producción en la que participaba.