Una nueva campaña de soja arrancó por estos días, pero con el freno de mano puesto. Las bajas temperaturas que esperan en varios sectores de la zona núcleo hizo que los productores agropecuarios únicamente hayan podido sembrar unas 130.000 hectáreas en la región, y se espera que para noviembre la siembra se generalice. ¿El por qué de la demora? El escenario de “Niña” sigue vigente, y con una falta de 80 a 100 milímetros en los suelos, los planteos tardíos parecen ser la mejor opción para encontrar estabilidad en los rindes.











