El sur cordobés se mantiene a salvo

La soja de segunda, con todas las alarmas en el sur de Santa Fe y Buenos Aires

Es la consecuencia de los calores intensos y la falta de lluvias. Un 20% de los lotes de la última semana tienen pocas chances de cosecha.
05 de marzo de 2021 - 12:20
Algunos suelos parecen arder

"Algunos suelos parecen arder", dicen los técnicos. 

Las lluvias de los últimos días.

Las lluvias de los últimos días.

La reserva de humedad en los suelos. 

La reserva de humedad en los suelos. 

“Agua, cómo te deseo…”, parecen tararear por estos días los productores de soja cuando van por los caminos de la región central del país. Familiarizados o no con el rock, la súplica suena por igual en cada una de las zonas golpeadas por las altas temperaturas y la escasez de lluvias.

El termómetro jugó fuerte en el arranque de marzo y la mayor parte de la oleaginosa de segunda tomada esta semana estuvo entre lo regular y lo malo. Se trata del 60% de las muestras. El 20%, incluso, no parece tener chances de ser cosechada.

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Los datos fueron recopilados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en su informe semanal de la zona núcleo, donde apuntan que lo positivo fue que algunas lluvias se dieron fuera de pronóstico, pero que a la vez resultaron “extremadamente irregulares”.

Los más comprometidos

Los productores de la zona núcleo atraviesan días de preocupación. Allí los lotes de soja de segunda “se prenden fuego, hay estrés permanente, no se recuperan de noche y ya se ven rodeos secos”, dicen los especialistas.

Más al sur, en el norte bonaerense, el panorama no cambia demasiado. Los cuadros que habían tenido trigos de muy buen rendimiento, pero que a su vez vaciaron los perfiles del suelo, son los más complicados. Baradero, Arrecifes, San Antonio de Areco, Pergamino, Colón, General Pinto y Villegas esta semana perdieron lotes y están en alerta roja.

“Si pasan 10 días más sin llover, la soja de segunda muere. Los suelos parecen arder”, alertaron los técnicos de Colón.

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Para esos lotes, absolutamente comprometidos, en el caso de que llueva el rinde estimado estaría en los 20 quintales por hectárea (qq/ha).

En General Pinto el panorama es difícil: esperan un 50% de pérdida en los rindes y muchos cuadros que rondarían los 10 o 15 qq/ha, cifras verdaderamente escasas. “Estamos al filo de la navaja. Los lotes de las lomas se han perdido”, se lamentan en la zona.

En ese partido del noroeste de Buenos Aires se dio un fenómeno inusual. Si bien cayeron 12 mm, los técnicos no tienen recuerdo de otro evento de lluvias con semejante espacialidad espacial. “Un lote, a 500 metros de otro, recibió 40 mm. El otro cero”, comentan con sorpresa.

No todo está perdido

Aunque en algunos lugares como Monte Maíz, donde la lluvia incluyó granizo, la perspectiva en el sur cordobés es muy buena. En ese distrito el agua dejó de 180 a 200 milímetros de reservas en los suelos y produjo una mejora sustancial en la calidad de todos los cultivos. Ahora, gozan de una buena reserva de humedad.

En los departamentos Marcos Juárez y Unión el milimetraje llegó a 30.

Y Santa Fe, más allá de la situación que viven cercana a Rosario, existen regiones que tienen un panorama más alentador. Es el caso del sur de la provincia, donde tienen entre 15 y 30 mm producto de que “ya venían con mayores reservas”, según apunta el informe de la BCR.

En El Trébol y Carlos Pellegrini se sigue apuntando a cosechar con muy buenos rindes y comienzan a notarse algunos “manchones de estrés”.

En Bigand, comentan, se podrían obtener rendimientos de 30 a 32 qq/ha.

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