“Molino Cañuelas ya venía con un proceso de reestructuración y veníamos comprando granos prácticamente al contado y hoy seguimos comprando de la misma manera. También están funcionando todas las plantas en la Argentina y en el exterior, y todos los empleados con sueldos al día, sacando productos nuevos”, dijo el allegado a la firma, que si bien prefirió mantener el anonimato, respondió una serie de preguntas a este medio:
¿Cambia algo el concurso de acreedores?
No hay nada que haya cambiado, estamos trabajando para tratar de cerrar la reestructuración de la deuda y ahora se hará en el marco del proceso legal que se acaba de iniciar.
¿No temen que la Justicia pueda interferir en la operatoria?
En este tipo se procesos la administración de la compañía sigue exactamente igual. Lo que se abre es un proceso regulado donde el juzgado interviniente verifica el estado de la deuda y acompaña para hacer un acuerdo de pago a todos aquellos que hayan verificado la deuda.
¿Por qué se llegó a esa instancia?
Nosotros veníamos negociando con el comité de bancos que se había formado para reestructurar la deuda y se había consensuado términos macro para su implementación. Quedaba discutir los tiempos, que no eran nada simples, pero algunos bancos que no estaban de acuerdo se bajaron, un grupo minoritario, lo que motivó este doble camino.
¿No sé podía seguir negociando?
Tuvimos varias expectativas de cerrar un acuerdo, pero hubo un momento que tuvimos que tomar una decisión porque había que proteger los activos, las fuentes de trabajo y que la empresa siga marchando con total normalidad.
¿Además de los bancos, hay otros acreedores?
Solo bancos, no hay deuda comercial y tampoco con Afip ni con el Estado nacional o las provincias. La empresa viene operando con total normalidad y al día. Solo pueden quedar proveedores de la última factura, pero la deuda es financiera. El origen es el plan de inversiones y expansión que llevó adelante la empresa en la última década, muy fuerte, que se completaba con la salida a la Bolsa de Nueva York para apalancar esas inversiones. Fue de público conocimiento que estuvimos a punto de salir, pero con la volatilidad del mercado no pudimos hacerlo. Luego, el contexto país complicó las cosas.
¿Y el día a día?
La empresa marcha con total normalidad. En los últimos dos años hemos sacado 150 productos nuevos. Es líder en todos los segmentos que opera. El negocio está muy sólido. Falta darle un cierre a la parte financiera. Por supuesto que los vaivenes que tiene el país en términos económicos y financieros no hacen fácil la cosa por una cuestión obvia, si vos debés dólares, necesitás cada vez más pesos para pagar esos dólares, eso es una realidad.
¿Qué expectativa tienen sobre este nuevo camino?
Siempre tuvimos la expectativa de que la oferta de repago es buena, es razonable y hoy hay muchos bancos que están apoyando para que esta ocurra. Creemos que la negociación puede llegar a buen puerto en mediano plazo.