Concurso preventivo

Molino Cañuelas confirmó que seguirá operando normalmente a pesar del concurso

Lo aseguraron fuentes de la compañía que hoy pidió ser concursada por una deuda por más de USD 1.200 millones. "Los números cierran", dijo un representante de la empresa.
Marcos López Arriazu
por Marcos López Arriazu |
Molino Cañuelas debe reestructurar una deudad finaciera superior a los USD 1.200 millones.

Molino Cañuelas debe reestructurar una deudad finaciera superior a los USD 1.200 millones.

La noticia sobre el pedido de un concurso de acreedores de la alimentaria Molino Cañuelas pegó fuerte este jueves en la actividad agroindustrial. Se trata de la mayor industria del sector molinero argentino y sus marcas son líderes en el mercado. Además, reestructurar una deuda de USD 1.200/300 millones no parece tarea sencilla frente a un peso devaluado, por lo que el temor sobre un impacto en el sector no suena descabellado.

Desde la actividad, salieron rápidamente a despejar dudas: “Es un caso aislado y no es de ahora, viene de hace algunos años con plena expansión de la empresa. Evidentemente la empresa iba a más, pero el país está complicado”, dijo a A24.com Agro Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM).

Sin embargo, aún resta saber cuál será el futuro de la compañía que, hasta ahora, solo se expresó mediante un comunicado oficial.

Más allá del hermetismo con que se está manejando la situación, A24.com Agro pudo dialogar con una fuente de la firma que le aseguró que “la empresa está operando con absoluta normalidad” y que el concurso “no cambia la operatoria”.

“Molino Cañuelas ya venía con un proceso de reestructuración y veníamos comprando granos prácticamente al contado y hoy seguimos comprando de la misma manera. También están funcionando todas las plantas en la Argentina y en el exterior, y todos los empleados con sueldos al día, sacando productos nuevos”, dijo el allegado a la firma, que si bien prefirió mantener el anonimato, respondió una serie de preguntas a este medio:

¿Cambia algo el concurso de acreedores?

No hay nada que haya cambiado, estamos trabajando para tratar de cerrar la reestructuración de la deuda y ahora se hará en el marco del proceso legal que se acaba de iniciar.

¿No temen que la Justicia pueda interferir en la operatoria?

En este tipo se procesos la administración de la compañía sigue exactamente igual. Lo que se abre es un proceso regulado donde el juzgado interviniente verifica el estado de la deuda y acompaña para hacer un acuerdo de pago a todos aquellos que hayan verificado la deuda.

¿Por qué se llegó a esa instancia?

Nosotros veníamos negociando con el comité de bancos que se había formado para reestructurar la deuda y se había consensuado términos macro para su implementación. Quedaba discutir los tiempos, que no eran nada simples, pero algunos bancos que no estaban de acuerdo se bajaron, un grupo minoritario, lo que motivó este doble camino.

¿No sé podía seguir negociando?

Tuvimos varias expectativas de cerrar un acuerdo, pero hubo un momento que tuvimos que tomar una decisión porque había que proteger los activos, las fuentes de trabajo y que la empresa siga marchando con total normalidad.

¿Además de los bancos, hay otros acreedores?

Solo bancos, no hay deuda comercial y tampoco con Afip ni con el Estado nacional o las provincias. La empresa viene operando con total normalidad y al día. Solo pueden quedar proveedores de la última factura, pero la deuda es financiera. El origen es el plan de inversiones y expansión que llevó adelante la empresa en la última década, muy fuerte, que se completaba con la salida a la Bolsa de Nueva York para apalancar esas inversiones. Fue de público conocimiento que estuvimos a punto de salir, pero con la volatilidad del mercado no pudimos hacerlo. Luego, el contexto país complicó las cosas.

¿Y el día a día?

La empresa marcha con total normalidad. En los últimos dos años hemos sacado 150 productos nuevos. Es líder en todos los segmentos que opera. El negocio está muy sólido. Falta darle un cierre a la parte financiera. Por supuesto que los vaivenes que tiene el país en términos económicos y financieros no hacen fácil la cosa por una cuestión obvia, si vos debés dólares, necesitás cada vez más pesos para pagar esos dólares, eso es una realidad.

¿Qué expectativa tienen sobre este nuevo camino?

Siempre tuvimos la expectativa de que la oferta de repago es buena, es razonable y hoy hay muchos bancos que están apoyando para que esta ocurra. Creemos que la negociación puede llegar a buen puerto en mediano plazo.

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