Sin embargo, el juez Lanzón sí determinó que todos los imputados no puedan salir del país. Entre ellos Daniel Buyatti, por quien el fiscal Moreno había solicitado una tobillera electrónica para controlar sus movimientos.
Y también Lanzón comunicó en la audiencia realizada desde las primeras horas de este jueves en el Centro de Justicia de Rosario que los acusados paguen una suma de u$s 10 millones: se trata del doble que lo que la defensa había ofrecido a modo de caución. Tendrán dos semanas para abonar la suma.
Para la defensa, las acusaciones de estafa “prescribieron”
El abogado defensor Jorge Ilharrescondo apeló a los plazos y postuló que hay “la “prescripción en la investigación de la imputación de balances falsos en 2017 y 2018”.
“La imputación es precaria y no se atribuyen niveles específicos de responsabilidades. Hay incumplimientos contractuales pero no delitos criminalizables”, defendió a los acusados.
Alberto Fernández anunció la intervención y posible estatización de Vicentin. A su lado, Gabriel Delgado (nuevo interventor), Matías Kulfas y Anabel Fernández Sagasti (senadora de la Cámpora). (Foto Presidencia)
El Gobierno había impulsado la expropiación de Vicentin a mediados de 2020.
La deuda de la compañía asciende a u$s 1.500 millones y Vicentin busca desde el año pasado una reestructuración de la misma en base a un concurso preventivo, pero varios de los acreedores habían iniciado el camino penal que derivó en las imputaciones de este martes.
Vicentin es una compañía de gran importancia operativa en el mundo del agro argentino. Durante 2020, a raíz de su profunda crisis, con más de 1700 acreedores, fue protagonista de una de las polémicas más importantes que vivió el Gobierno actual luego de que el propio Presidente Alberto Fernández comunicara la expropiación de la misma, en junio de 2020.