El peor partido de Argentina en el Mundial llegó en la final. Pero mucho tuvo que ver España. El equipo de Scariolo barrió de la cancha a los muchachos dirigidos por Sergio Hernández y, apoyados en su defensa, manejó los tiempos ante una Argentina que fue puro amor propio. Pero esta vez, con Gasol como MVP, los europeos se consagraron justamente en China al imponerse 95-75.







