icons
Cotización dólar:
Compra
--
Venta
--
BUENOS AIRES
T. --
H. --

Entre la "despedida" de Vidal y la invitación a los gremios, empezó el Coloquio de Idea

Entre la
Daer, Caló, Barrionuevo

Los organizadores del Coloquio de Idea hicieron su “último scrum”, plantearon los últimos lineamientos para lo que será (muy posiblemente) el último Coloquio de la era M, del gobierno de los suyos. Y se empiezan a preparar para la etapa que viene: el de la negociación, otra vez, con el peronismo y con los gremios.

“Es hora de que los líderes argentinos nos pongamos de acuerdo”, dijo Federico Procaccini en una presentación informal a la prensa. Las líneas discursivas empezaron a converger con la línea discursiva del Frente de Todos: “Primero hay que crecer para desarrollarse”, insistieron en sintonía con Alberto.

Más allá de los organizadores, dos faros se encendieron en la primera jornada del Coloquio. Uno fue sobre el vidalismo en retirada, empezando a planificar el día después y contando con resignación a empresarios y a quienes les preguntaran todo lo que hicieron en la gestión y por qué no alcanzó para ganar.

Funcionarios de Vidal están pensando qué van a hacer a partir del 10 de diciembre. La mayoría piensa recalar en el sector privado. Aunque también podría hacerse algún hueco en el gobierno de Larreta, “si es que gana”. No hay muchos más lugares en los que refugiarse. ¿Valenzuela en 3 de Febrero? Podría dar el batacazo. ¿Lanús con Grindetti? Buena gestión, pero la crisis se lleva todo. ¿La Plata? Difícil de revertir.

Algunos piensan en poner su propia consultora. La mayoría ata su futuro político a las decisiones que pueda tomar Vidal, a quien siguen viendo como su jefa política.

María Eugenia focalizó en su discurso -casi de despedida- en hacer un balance sobre su gestión en la provincia de Buenos Aires. La recibieron los empresarios sin el entusiasmo de los últimos años. Ya no es ni el “Plan V” de Macri, ni la dirigente con mejor imagen del país. Vienen nuevos tiempos y se notó.

María Eugenia Vidal en el Coloquio Idea
María Eugenia Vidal en el Coloquio Idea

María Eugenia se despidió, sin despedirse. “Ese camino no se va a detener. Porque mi compromiso con la política con el estar y con el hacer, no lo define un cargo ni una elección”. Habló del futuro. “El futuro es sin grietas y eso también es parte del cambio”. La frase es casi un anuncio. Un nuevo camino empieza en el PRO.

Del otro lado, el albertismo, representado en un hombre: Héctor Daer, el jefe de la CGT. También pululaban Antonio Caló y José Ignacio de Mendiguren en los dos extremos de la industria, también dentro del Frente de Todos.

En los pasillos se encargó de pasar su mensaje: “Hay que subir la base de ingresos de los sectores populares, hay que zanjar la crisis social; si no recuperamos ingresos no sé recupera la economía”.

Además aprovechaba, siempre de pasillo, para enrostrarle a los empresarios el entusiasmo con el que aplaudían al gobierno de Macri en los últimos 3 foros. “A todos les fue mal”, decía.

Daer buscaba en las charlas informales desmentir lugares comunes: que la energía eléctrica en la Argentina es la más cara, que los impuestos argentinos son los más caros, que con la exportación de commoditties alcanza….

Daer en el Coloquio Idea
Daer en el Coloquio Idea

“Voy a hacer una convocatoria explícita a los empresarios. Hay que hacer que los que más tienen y más ganan hagan un esfuerzo”, dijo. El mensaje había sido consensuado con Alberto. ¿Reforma laboral? No hay que poner el carro adelante del caballo.

Casi como un exégeta, Antonio Caló, líder de la UOM, explicó que están dispuestos a charlar convenios colectivos de trabajo, pero que no hace falta cambiar la ley laboral para eso. Guiño. ¿Qué pone el movimiento obrero en una eventual mesa de negociación? “La paz social, ¿te parece poco?”, responde Caló.

En los pasillos también estaba Julio Piumato (hoy militando en el lavagnismo, aunque de excelente relación con Alberto). Y Luis Barrionuevo, también con Lavagna. Aunque aclaró: “Yo estoy bien con todos”.

Un anticipo de los tiempos que vienen.

(*) Desde Mar del Plata

por Pablo Winokur @pablowino
SUBIR