Por su parte, el economista belga y profesor de Economía Política europea en la London School of Economics and Political Science, Paul De Grauwe, indicó que si bien la idea es que el Bitcoin y otras criptomonedas sean la moneda del futuro, no hay nada que está “más alejado de la verdad”. De hecho, asegura que el Bitcoin se trata de una moneda arcaica que utiliza recursos escasos.
Por esta razón, en lugar de ser una moneda del futuro, sería una moneda del pasado. Caso contrario a la moneda electrónica que, considera, es más económica en términos de producción, y es la moneda del futuro.
Asimismo, el periodista Popper asegura que “habrá que esperar algunos años para ver con claridad qué lugar ocupará esta tecnología en el mundo. Para imaginar hacia dónde se dirige, no podemos conformarnos con observar tan solo su cambiante precio: es necesario comprender quién lo utiliza y cómo”.