En marzo de 2020, cuando el mercado colapsó tras la propagación del Covid-19 en todo el mundo, las direcciones rentables cayeron a mínimos del 41%. En 2018, a su vez, la cifra también fue inferior al 50%.
Bitcoin ha bajado más del 84% desde que tocó su máximo histórico, cercano a los US$69.000 en noviembre del año pasado. Desde entonces, varios nuevos inversores -que desconocían las características de un “invierno crypto”- no lograron defender sus inversiones y protagonizaron liquidaciones masivas en todo el mercado.
Pero, por el contrario, quienes apuntan al largo plazo, todavía se mantienen en su línea y los números, al menos por ahora, les dan la razón.