Por María Eugenia Lasta (*)
Por María Eugenia Lasta (*)
La industria bancaria necesita modernizarse para seguir siendo relevante y competir con nuevos jugadores, como las fintechs, neo bancos y grandes compañías tecnológicas que avanzan sobre algunos nichos de su negocio.
En el nuevo año deberán dar nuevo impulso a su transformación digital y aprovechar sus amplias bases de clientes para ofrecer soluciones digitales personalizadas, sin descuidar el toque humano en las relaciones con los clientes.
Si bien los canales digitales (banca móvil o banca online) tienen cada vez más adeptos, los que implican algún tipo de contacto (atención telefónica, o en sucursal) seguirán teniendo roles claves.
Los pagos sin contacto y las billeteras electrónicas seguirán avanzando en 2023 y los bancos deberán tomar nota. La banca móvil será una tendencia clara en esta industria, habilitando a que los clientes accedan a sus cuentas y realicen transacciones financieras y pagos sin contacto, y a los bancos, a llegar a nuevos segmentos de clientes que pueden no tener cuentas bancarias tradicionales.
Sin embargo, el eje central continuará siendo el cliente y a su vez perfeccionar sus experiencias, principalmente, por dos factores: para diferenciarse de otras entidades y para retener y atraer a los consumidores de servicios financieros.
Por lo tanto, las soluciones tecnológicas bancarias deberán crear recorridos de cliente fluidos y satisfacer las necesidades en diversos aspectos como compromiso, comodidad, seguridad y conveniencia.
De esta manera, apuntar a la personalización seguirá siendo un requisito fundamental, para lo cual las entidades tendrán que desarrollar la capacidad de anticipar las necesidades de los clientes.
Para lograrlo, se utilizará la analítica predictiva que, además de ayudar a ofrecer servicios más personalizados, permitirá mejorar las ventas mediante el desarrollo de productos y servicios específicos alineados con los patrones del gasto y los comportamientos de los consumidores.
-Metaverso: surge como una tendencia emergente en el que las entidades financieras empezarán a poner atención. Este tipo de entornos digitales inmersivos brindan nuevas formas para que las empresas se conecten con los clientes, especialmente las generaciones más jóvenes.
Asimismo, permiten generar escaparates virtuales para vender productos bancarios a una nueva generación de consumidores nativos digitales, mantener la conexión con los clientes o brindarles servicio.
-Blockchain: muchos bancos en 2023 pretenden explorar el uso de esta herramienta para aumentar la transparencia y la eficiencia operativa, por ejemplo, al emitir préstamos y procesar pagos.
-Banca abierta (open Bank): es un fenómeno nuevo que todavía tiene que superar algunos retos (por ejemplo, en lo que refiere a la seguridad de los datos, la regulación, etc.).
Este enfoque permite que las entidades compartan datos con otros proveedores, lo que a su vez facilita la realización de transacciones a través de plataformas digitales. Lo cual abre la posibilidad de agregar nuevas capacidades y potenciar la venta cruzada de productos.
-Computación en la nube: se anuncia como tendencia para el sector financiero en 2023, ya que proporciona una forma rentable y escalable para que los bancos almacenen, procesen y administren datos, con funciones de seguridad mejoradas, como el cifrado y la autenticación de usuarios.
-Chatbots y asistentes virtuales: aunque los bancos deberán asegurarse de que estas soluciones aporten verdadero valor, en 2023, estas tecnologías se integrarán en las aplicaciones bancarias en la mayoría de los dispositivos.
Además, las organizaciones implementarán diferentes herramientas de autoservicio en sus aplicaciones y sitios web. Por otra parte, las soluciones derivadas de la inteligencia artificial también ayudarán a automatizar tareas alrededor del marketing dirigido y la detección de fraudes, por caso.
Por último, de acuerdo con cifras brindadas por la Cámara Argentina Fintech, desde 2017, el sector ha aumentado su dotación un 32% anual promedio. Estas cifras, sin duda, muestran la expansión y crecimiento financiero constante en el país, lo que obliga a las empresas del ámbito bancario tradicional a incorporar mejoras relacionadas con su transformación digital y con el objetivo de acercar mayor innovación a sus clientes.
Las tendencias para el 2023 indican que habrá múltiples opciones para optimizar y rentabilizar las tecnologías destinadas a la gestión financiera, por lo que las innovaciones más novedosas y eficaces contribuirán a la consolidación del sector este 2023.
(*) La autora es VP de Servicios Profesionales BGH Tech Partner.