Por Sebastián Serrano (*)
Por Sebastián Serrano (*)
La ansiada aprobación de un ETF de Bitcoin generó noticias, debates y movimientos de fondos en el ecosistema de las criptomonedas y en el mundo financiero durante mucho tiempo, antes de su reciente aprobación por parte de la SEC, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, este miércoles 10 de enero de 2024.
Estamos ante una de las más grandes noticias recientes para el mundo de las finanzas, sobre todo para el sector corporativo. Y no pasará mucho tiempo para que empiecen a verse sus transformadoras consecuencias en el mercado, durante los próximos meses.
Siempre fuimos cautos al respecto, porque entendemos que no iba a haber ETF hasta que la SEC dijera que lo había. Sin embargo, acompañamos la espera con mucha expectativa y estamos listos para brindar nuestra experiencia de más de 10 años en cripto a las nuevas oleadas de adopción que, sin dudas, traerá esta aprobación del ETF.
Es un momento superexcitante para el ecosistema cripto, pero esta sanción del primer ETF de Bitcoin para su negociación al contado en Estados Unidos no solamente traerá grandes movimientos en criptomonedas.
Además, ampliará el horizonte en todos los ámbitos financieros, en el mercado bursátil y en las inversiones corporativas.
Entre otras cosas, la aprobación de la SEC a un ETF de Bitcoin refuerza la tendencia alcista que ya viene apuntalada por el inminente halving de 2024 (la reducción a la mitad de las recompensas a mineros y, por lo tanto, de la emisión de nuevos BTC).
De hecho, mientras la mayoría de los analistas consideraban inevitable la aprobación del primer ETF de BTC al contado en Estados Unidos, el precio de la criptomoneda alcanzó luego de un larguísimo invierno los 47 mil dólares. Y, luego de la aprobación el miércoles 10 de enero, la criptomoneda líder se mantuvo alrededor de los USD 45 mil.
Finalmente, la aprobación de los ETF redundará en algunas ventajas de accesibilidad y diversificación (no es necesario comprender la tecnología blockchain subyacente ni ocuparse de la custodia del Bitcoin); de liquidez (son fácilmente negociables en el mercado bursátil); y, también, de regulación (al estar controlados por agencias y reguladoras estatales, ofrecen cierto nivel de “protección”).
(*) El autor es CEO & cofundador de la plataforma Ripio.