Por su parte, Ignacio E. Carballo, director del Ecosistema Fintech para América Latina en la Universidad Católica Argentina (UCA), considera que no es un impuesto específico de las cripto: “El decreto lo que hace, y estaba previsto, es quitar cualquier tipo de excepción al impuesto al débito y crédito, y en su momento los PSP habían estado exentos”. Y agrega que “no sé si es regulación, pero sí acomodamiento del sector a los aspectos regulatorios, al menos básicos y tradicionales, que cumple cualquier institución financiera”.
Desde la empresa Buenbit, en tanto, respondieron a la consulta de A24.com con un contundente “estamos estudiando la norma y analizando su potencial impacto”. Además, aclararon que “todavía no se reglamentó el Decreto, por lo que no podemos saber la forma de aplicación que tendrá”. En cualquier caso, desde la compañía aseguraron que “vamos a hacer lo posible para cuidar a nuestros usuarios y que no les impacte negativamente”.
En principio, ese es el principal interrogante alrededor del anuncio: cómo afectará a los usuarios. De momento, la medida aplica sobre las cuentas recaudadoras de las billeteras que realizan esa operación, es decir, en las operaciones de los proveedores de servicios de pago (PSP): empresas fintech. Nadie espera que afecte negativamente a los compradores finales.
¿Una medida del Gobierno para financiarse?
“Básicamente, esta medida demuestra a las empresas que, si quieren transitar este camino, habrá que acatar las normativas y es un dato más de la tendencia del regulador de incorporar al mundo cripto a unas reglas básicas dentro de lo que son las instituciones financieras ”, opina Carballo.
Para el bitcoiner Adam Dubove, en tanto, las criptomonedas tienen “un potencial muy grande de donde el Gobierno pueda obtener más recursos para financiarse”. En ese sentido, comenta, la medida perjudicará principalmente a las empresas argentinas, los exchanges, que invierten y generan trabajo; a la vez que empujará la demanda hacia otras alternativas de compra menos expuestas al control del Gobierno”.
Al respecto, consultado por A24.com, Manuel Beaudroit, CEO de Belo, señala que no está clara la manera de implementación porque hay varias situaciones confusas.
“Primero y principal, da a entender que los impuestos de débitos y créditos los paga todo el mundo cuando la ley, originalmente, habla solamente de que el impuesto se paga sobre cuentas corrientes, o sea, lo pagan las personas jurídicas, no las físicas”, indica.
Por otro lado, aporta, “el Decreto habla de instituciones financieras y ahí los bancos tendrían que estar involucrados”. Lo que queda claro, para Beaudroit, es que “la medida tiene un objetivo recaudatorio que demuestra falta de entendimiento de las operaciones y queda más como una traba para limitar el acceso a lo que es cripto ”. En definitiva, remarca, “terminan encareciendo y generando fricciones en los sistemas de pagos electrónicos que deberían tener un impacto positivo sobre lo que es la inclusión financiera y evitar el uso del efectivo”.
Sin dudas, puntualiza Carballo, “la medida impactará negativamente en el sector fintech en general, sobre todo en las más de 30 billeteras virtuales que tenemos en Argentina”. Por último, resume, “recordemos que el impuesto al cheque nace como un impuesto de emergencia y que persiste por el afán regulatorio. Hay que ir a un impuesto al efectivo y no a lo digital, pero es una discusión más difícil”.