Por Iñaki Apezteguia (*)
Por Iñaki Apezteguia (*)
Cada día son más las personas que se animan a meterse en el mundo de las criptomonedas. Sin embargo, todavía existen dudas sobre qué hacer con ellas para que en el camino no pierdan su valor, tal como sucede con los billetes al dejarlos “bajo el colchón”.
Frente a esta situación es importante conocer el gran abanico de opciones disponibles en el mercado donde es posible invertir Bitcoin, Ether o monedas estables como USDT o DAI, y obtener ganancias diarias.
Una página de consulta permanente para acceder a esta información es Loanscan, la cual ofrece un panel con categorías de criptomonedas y enlista muchas alternativas de inversión con sus rendimientos anualizados.
Cada propuesta de inversión es distinta: algunas tienen el formato de un plazo fijo de carácter flexible (fácil entrada y salida) o bloqueado (por determinado tiempo). En otras se puede prestar la criptomoneda y obtener un interés, entre otras opciones. La experiencia de uso es distinta entre las plataformas y es parte de un aprendizaje que se debe transitar. Es un mercado en constante evolución.
En el caso particular de Bitcoin (BTC), las opciones son muy acotadas, dado que por sus características técnicas no resulta compatible con muchas plataformas descentralizadas. No obstante, se pueden encontrar opciones ofrecidas por empresas como:
En los últimos 2 años, tomó forma un concepto denominado Finanzas Descentralizadas o DeFi, que propone la construcción de un sistema financiero alternativo, que funciona bajo los conceptos de gobernanza descentralizada, neutralidad, privacidad, inclusión, apertura y transparencia.
En este sentido, promueve el surgimiento de un ecosistema de soluciones que permite al usuario final estar en custodia de sus llaves y sus criptos, y acceder a opciones de liquidez cada vez mayores.
A diferencia de las opciones indicadas previamente, donde existe una empresa que presta servicios de custodia y pide datos personales, en DeFi, la gobernanza es distribuida y ejecutada en forma automatizada por la tecnología, las comisiones son menores y los incentivos de prestar las criptomonedas se potencia exponencialmente.
Es decir, la confianza no radica en una empresa, sino en la calidad de programación y trayectoria de cada protocolo. Para visualizar las opciones, surgen páginas agregadoras de información como DeFi Pulse y DeFi Station.
El universo DeFi está principalmente desarrollado para correr bajo la red de Ethereum, pero ha crecido mucho la presencia de la red de Binanca Smart Chain y está en pleno crecimiento Polygon, Polkadot y Terra, entre otras.
En este contexto surgen productos financieros como pooles de liquidez, farming, staking, loterías, mercados de predicción, opciones de cobertura o flash loans, con rendimientos anualizados que pueden superar los 3 o 4 dígitos.
Al respecto, es crítico entender los riesgos técnicos de este modelo financiero más descentralizado: trabajar con protocolos que tengan muchos fondos bloqueados, que no tengan antecedentes de hackeo o manipulación, que tenga código auditado por empresas calificadas, fuerte comunidad de seguidores y con buen score en distribución de recompensas.
En definitiva, la clave estará en poder balancear experiencias de uso centralizadas y descentralizadas para aprovechar el extenso universo financiero que estas tecnologías proponen.
(*) El autor es docente y comunicador cripto.