Sin dudas, la inflación genera una pérdida directa de capacidad económica por parte de los usuarios, en otras palabras, el consumidor ve una afectación directa en su capacidad de consumo.
El mercado crypto y la inflación en Latam
Por su parte, la historia económica de la región latinoamericana es bien diferente: elevados niveles de inflación en los distintos países de la región y con fuertes dificultades o desafíos en materia de inclusión financiera.
En ese sentido, el mercado crypto demostró ser uno de los mercados de mayor rápido crecimiento, desde comienzos de la pandemia al presente.
Es más, el ecosistema crypto ofreció dos soluciones al problema de las economías inflacionarias. Por un lado, como bien sabemos, el sistema de emisión monetaria de las criptomonedas es deflacionario, por lo que la emisión monetaria se lleva a cabo a través de un sistema descentralizado. Por otro lado, el sistema de emisión de Bitcoin cuenta con un máximo de suministro finito.
La solución de las stablecoins
En el sistema tradicional podemos notar cómo el poder adquisitivo de los consumidores se va perdiendo debido al aumento de la base monetaria y a la emisión. Visto así, la emisión es igual a inflación.
Ante eso, el mercado crypto ha brindado la posibilidad a los consumidores de operar con las denominadas criptomonedas estables, activos virtuales que cuentan con un respaldo directo en un activo real, como puede ser el oro o el dólar.
A diferencia del dinero fiat, las monedas estables no se ven afectadas por la depreciación resultante de la emisión monetaria. Para poder utilizarlas, los consumidores podrán encontrar este tipo de activos en distintos exchange de criptomonedas, a nivel internacional y local: Binance, Bybit, Phemex, Lemon, Ripio, Bitso, Belo, Buenbit, entre otros.
En definitiva, el modelo de las finanzas descentralizadas brinda claramente algunas soluciones para los problemas económicos estructurales como la inflación y la depreciación monetaria.