-Representación en centros de trabajo: impulsar la presencia de mujeres en cargos directivos y puestos de toma de decisiones dentro de las empresas y organizaciones va más allá de las cuotas de género, pues su incorporación no solamente impacta dentro de las compañías, sino que repercute en la posibilidad de crear productos y servicios que atiendan a otros sectores y, así, llegar a más mujeres.
De acuerdo con reportes enfocados en la importancia de la inclusión, la distribución equitativa de género en los equipos de trabajo también tiene repercusión directa en el desempeño financiero de las empresas, pues los equipos con participación igualitaria de las mujeres tenían un 15% más de probabilidad de un mayor crecimiento económico en 2015 y hasta un 39% para 2023.
-Impulsar la educación y la presencia de mujeres en STEM: la falta de referencias y acceso de las mujeres en las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) ha tenido injerencia en su baja participación en estos ámbitos.
La UNESCO menciona que las mujeres representan el 30% de los investigadores de ciencia. Sin embargo, más allá de la investigación especializada, también existe una importante brecha educativa que repercute en que las mujeres tengan dificultades para gestionar el riesgo, acceder a servicios financieros y alcanzar un progreso económico, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo de América Latina y El Caribe.
-Autonomía financiera de las mujeres: el trabajo no remunerado, los estereotipos de género respecto a las finanzas y la falta de información son algunos de los factores que impiden que las mujeres accedan a servicios y productos financieros.
De acuerdo con el último informe sobre la Inclusión Financiera en el Mundo, en los países con economías en desarrollo, el 74% de los hombres cuenta con algún producto financiero y el 68% de las mujeres tiene alguno.
Inclusión financiera en la industria cripto
Las dificultades para ganar dinero, así como los menores salarios, también fomentan una tendencia de inversión y ahorro más conservadora. Según datos de Bitso, la cartera promedio de las mujeres tiene una mayor presencia de criptomonedas más consolidadas como Bitcoin y Ether, principalmente, e incluso presenta dos veces más presencia de moneda fiduciaria (local) que en el caso de los hombres.
De esta forma, la inclusión financiera impulsada por los criptoactivos y la tecnología blockchain ha tenido una repercusión importante en sectores tradicionalmente no bancarizados o con poco acceso a sistemas financieros tradicionales. Al respecto, los bajos costos de la tecnología son ideales para incorporar a más mujeres e impulsar su participación.
“Estamos buscando formas de incorporar la perspectiva de género dentro de la compañía, porque sabemos la importancia que tiene la diversidad en la creación de productos y servicios que atiendan diferentes necesidades e impacten en la adopción de esta tecnología por más mujeres”, señaló Angélica Castellanos, directora Global de Operaciones en Bitso.
Por último, explicó: “Hacer público nuestro compromiso para alcanzar el 50% de mujeres en puestos de liderazgo para 2025, es un testimonio de los esfuerzos serios y constantes que hacemos para impulsar la inclusión de las mujeres en el ecosistema de las criptomonedas”.